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Blog Personal de Jose Luis Moreno 

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# 2014

Página de archivo para 2014 por Blog Personal de Jose Luis Moreno

[…] ¿Que el carácter de una mujer se muestra con más sinceridad cuando baila? [...]
[…] «Extraño oficio, este de escribir novelas. [...]
[…] «Hay una cosa: una novela es como un campo de minas. Al principio es fácil retroceder pisando tus propias huellas, pero si caminas demasiado, te metes y ya no puedes salir de él. Entonces, antes de llegar a ese momento irreversible, paré y decidí dejarla para cuando tuviera la mirada más fina», [...]
[…] «La única tentación seria es la mujer, señor Costa. ¿No le parece? Todo lo demás es negociable». [...]
[…] «lector que escribe novelas». [...]
[…] «Los hombres acariciados por muchas mujeres cruzarán el valle de las sombras con menos sufrimiento y menos miedo»... [...]
[…] «O sea —me advierte Calabria—, que más le vale a ese personaje tuyo borrar bien las huellas, sin dejar ni una, o te garantizo que va a tener problemas». [...]
[…] «Y sin embargo, una mujer como usted y un hombre como yo no coinciden a menudo sobre la tierra.» [...]
[…] «ya tengo la portada, consigue los derechos de reproducción». [...]
[…] A mí me ocurre con frecuencia, pues localizo los pasajes de casi todas mis novelas en sitios reales: viajo allí, tomo fotografías y notas, leo cuanto puedo encontrar sobre el asunto. [...]
[…] acudo a consultarlos sin complejos. Con rigurosa humildad profesional. [...]
[…] Ahora sólo falta que el lector, cuando lea, oiga la música que no se oye pero que ellos oyen. [...]
[…] Aquélla era una de esas mujeres que se veían elegantes a la primera mirada y hermosas en la segunda. [...]
[…] Aunque si mal no recuerdo, tú siempre perseguiste el dinero. Le dabas prioridad sobre el resto de las cosas posibles. Y ahora que pareces tenerlo, tampoco reniegas de él. [...]
[…] Cada vez que llego a un pasaje determinado veo al personaje en el que me inspiré, al de carne y hueso, no al literario que quiero mostrar. Está crudo, [...]
[…] Caminos que, pese a los consejos de la más elemental prudencia, es imposible soslayar cuando se ofrecen a la vista. [...]
[…] carne tibia y fatigada, aroma de sexo satisfecho, sudor de cuerpo de mujer que ahora humedecía, bajo las manos de Max, [...]
[…] Compleja, porque no es una trama lineal. Hay saltos atrás y adelante en la acción. Eso hace necesaria una carpintería cauta. [...]
[…] Con esa elegancia que no consiste en la ropa, sino en la manera de llevarla. [...]
[…] —conozco bien al personaje porque, además de crearlo, hace año y medio que convivo con él noche y día— nunca le confiaría ni dinero, ni joyas, ni una mujer que me importase conservar. [...]
[…] —Creo que en el mundo de hoy la única libertad posible es la indiferencia —concluyó Max—. [...]
[…] cuando en un reportaje hay literatura es un mal reportaje; y que cuando en una novela hay periodismo, es una mala novela. [...]
[…] Cuando toca, ni aunque te quites, decía. Y cuando no te toca, ni aunque te pongas. [...]
[…] El aire que entra por la ventanilla abierta huele a miel y resina, con los últimos aromas del verano, [...]
[…] Elijo para él este modelo concreto por guiño familiar. Era el que usaba mi padre. De esa clase son los pequeños codazos cómplices, a veces sólo con sentido para él, que un autor puede darse a sí mismo. Yo lo hago con frecuencia. O con cierta. Algo así como ponerle a una novela pequeñas marcas de la casa. [...]
[…] En novela, las prisas matan. Pero al fin, un día más o menos lejano, te toca. [...]
[…] En varias ocasiones intentó escapar de lo que llamaba la mediocridad y el fracaso de nuestra relación; y como la mayor parte de los hombres, lo más lejos que logró llegar fue a la vagina de otras mujeres. [...]
[…] Es la duda la que mantiene joven a la gente. La certeza es como un virus maligno. Te contagia de vejez. [...]
[…] Esto es ajedrez. El arte de la mentira, del asesinato y de la guerra. [...]
[…] Fundamentalmente, un escritor de novelas es un individuo que mira. Dos tercios de mirar y uno de escribir. [...]
[…] Hace falta paciencia infinita, pues de nada vale apresurarse. [...]
[…] Hace falta ser muy segura, como mi protagonista, o muy inteligente o muy afortunada para poder atravesar esa barrera con la dignidad, el aplomo y la serenidad adecuada. [...]
[…] hombres. —Es injusto, pero es así. Son las reglas, porque la sociedad perdona menos a una mujer que no es atractiva que a un hombre. [...]
[…] La cosa queda en el manuscrito con nota al margen. Ojo con esto. Peligro, minas.» [...]
[…] la honestidad de las putas o la honradez forzosa de los viejos bailarines de salón, [...]
[…] La imaginación no siempre basta, si no se la alimenta con material adecuado. [...]
[…] la parte dura de verdad, cuando llegas a odiar tu propia novela), [...]
[…] La vie est brève: un peu de rêve, un peu d’amour. Fini! Bonjour! [...]
[…] Las correcciones posteriores fundirán esos tres niveles de trabajo, dándoles unidad y apariencia de que todo se escribió de corrido. Así es como debe verlo el lector. [...]
[…] Le asombraría saber cuántas niñas sueñan con vestirse de princesas, y cuántas mujeres adultas desean vestirse de putas. [...]
[…] Le hago muchas preguntas y tomo notas. También, de postre, le pido que me ayude a montar una trampa en una partida para descubrir a un posible infiltrado del otro bando. En treinta segundos me da la idea. Luego en casa, me abalanzo sobre los libros de ajedrez y empiezo a buscar situaciones apropiadas. A vestir la partida. En dos días queda todo resuelto. Ya tengo el pretexto, la trama, la trampa.» [...]
[…] Lo completo entre otras cosas con tres títulos más, también grandes libros ilustrados. Liners es uno de ellos. Otro: Transatlantici, l’etá d’oro. Y como gracias a unas páginas de Blanco y Negro del año 1928 compruebo que el Cap Polonio hacía la ruta de Buenos Aires, elijo ese barco. [...]
[…] Me gusta su forma de aceptar con naturalidad que le digan que es bella. [...]
[…] Me pregunto si en esa época ya era usual ser identificado por éstas. Podría resultar una preocupación innecesaria. Anacrónica. Así que de nuevo me toca pedir ayuda. [...]
[…] Mi imaginación se apropió de ese mundo para siempre, y ya nunca podré mirarlo con la inocencia de unos ojos libres. [...]
[…] No es lo mismo llevar un bolso, a secas, que un bolso de lona monogram de Louis Vuitton, un Kelly o un Birkin. [...]
[…] Nunca debe mezclarse el sexo con los negocios, le había oído decir Max a menudo en otros tiempos. Excepto cuando el sexo facilita los negocios. [...]
[…] O, al manejar diálogos rápidos, la necesidad molesta de repetir «él», «ella»: «ella dijo», «él respondió». Algunos momentos de la escritura son una lucha por dar variedad a ese tipo de recursos: [...]
[…] Palace. A la izquierda, la conserjería; a la derecha, recepción. Escalera con baranda de bronce y dos ascensores. Perfecto. Lo subrayo todo, feliz, mientras me tomo un vaso de leche y unas medias lunas en La Biela, que es mi café favorito de esa parte de la ciudad. Después doy un paseo tranquilo hasta el lugar. El hotel Palace ya no existe. En su lugar sólo hay un deteriorado edificio con entrada por el 217 de 25 de Mayo, con sus arcos de recova en la esquina de las actuales Cangallo y Alem. Pero es suficiente. Me apoyo en la pared del otro lado de la calle, tomo algunas notas e imagino. De pronto me asalta una duda y, angustiado, releo el cuaderno. Menos mal. El [...]
[…] Para quienes gozan de ese privilegio extraordinario, esto sitúa los lugares con bagaje histórico o literario en un contexto singular que los hace aún más atractivos. Ciudades, hoteles, calles, paisajes, cuando te acercas a ellos con lecturas previas en la cabeza, adquieren un grato carácter personal; un sabor intenso. [...]
[…] Por eso, corregir es siempre peor que escribir. Más duro y agotador. A tu novela no acabas odiándola mientras la escribes, sino mientras la corriges. [...]
[…] Por suerte lo he advertido a tiempo para que se corrija en el resto de la tirada de la novela y en las traducciones extranjeras, cambiando el título por El velo pintado; aunque ya nada podrá impedir que figure en parte de los ejemplares de la primera edición. No es grave, por supuesto. Apenas una pequeña anécdota. La mayor parte de los lectores ni siquiera lo advertirá. Pero constituye una buena lección de humildad profesional y de vida en general: recordatorio de que, por mucho que te afanes, la escritura de una novela, como la vida misma, está sembrada de minas esperando que las pises. Y que siempre, por mucho cuidado que pongas, acabarás pisando alguna. Por eso no puedes menos que sonreír recordando aquel viejo chiste editorial sobre la fe de erratas impresa al final de un libro: «El corrector certifica que este libro no contiene ninguna errita».» [...]
[…] Quevedo, Gracián y algunos otros) son maestros y lo seguirán siendo cuando el mundo te haya olvidado. Mientras, tú sólo eres un tipo que intenta contar historias de manera eficaz. [...]
[…] —Se requiere mucha inteligencia para disfrazar de artificio las propias emociones [...]
[…] Seguramente ni lo mencionaré en el texto, pero para mover a los personajes es necesario saber que eso estaba ahí. Es parte del andamio que retiras una vez acabada la casa.» [...]
[…] —Si algo me agrada de usted es que nunca podré llamarlo estúpido. [...]
[…] Sin derrotas no hay victorias.» [...]
[…] Situar referencias adecuadas es útil por varias razones: da mayor credibilidad al tratamiento de cada época, permite que el lector perciba el aroma de un mundo determinado, apoya visualmente la acción, da pie a que los diálogos se sostengan con detalles y referencias específicas. [...]
[…] Te sitúas ante un escenario para la novela, y las viejas fotos, las lecturas, permiten borrar todo aquello que es superfluo para tu trabajo o no necesitas. Como si no estuviera ahí. Entonces, al fin, logras el milagro de ver sólo lo que necesitas ver.» [...]
[…] Tiene sesenta y cuatro años, pero se siente rejuvenecido. Interesante, incluso. Y, sobre todo, audaz. [...]
[…] —Un amigo mío decía que hay tangos para sufrir, y tangos para matar... [...]
[…] Un caballero auténtico es aquel a quien, siéndolo, no le importa serlo o no. [...]
[…] —Una mujer nunca es sólo una mujer, querido Max. Es también, y sobre todo, los hombres que tuvo, que tiene y que podría tener. Ninguna se explica sin ellos... Y quien accede a ese registro posee la clave de la caja fuerte. El resorte de sus secretos. [...]
[…] Uno de mis personajes se beneficiará de lo que acabo de aprender. [...]
[…] Y no falla: el primer día que abres la novela recién impresa, satisfecho de tenerla al fin en las manos, siempre lo haces exactamente por la página donde la errata o el gazapo que durante innumerables relecturas pasaron inadvertidos te saltan a la cara rotundos, clamorosos, siniestros, consagrados en letra impresa. [...]
[…] Ya no podré volver a esos lugares sin amueblarlos con mi propia historia y personajes; sin verlos de otro modo que a través de la novela que yo escribí. [...]

Andas leyendo en internet un sin fin de post en busca de la panacea en tu relación, él es un tipo lector y tu una mujer a la que quizá no le guste leer y prefiera ver la película antes de comprar el libro. Parece que estás sufriendo con tu novio y no hayas el modo de pedirle que deje de vincular sus vidas con lo que sucede en la vida de los personajes de sus libros favoritos. Es un tipo que por raras circunstancias cambia de parecer ante lo convencional y reniega de la crítica popular.

No se necesitan remedios ni tips para entender que tu novio lector tenga ideas muy fantasiosas, irreales, poco comunes y tal vez poco probables, en realidad él se la pasa sumergido en el mundo de los inexistentes personajes que lo acompañan cada noche en su cama antes de dormir o que deambulan por la calle, justo por donde estás caminando tú, se le pierde la mirada en algunas ocasiones o cuando caminan juntos mientras tú le preguntas ¿En qué piensas?, él no te va a responder tan rápido como tú quieres o posiblemente te responda alguna estupidez que provoque y desate la molestia en ti y te sucedan preguntas en la mente que inconscientemente el mundo real ha dejado en tu memoria, algo como ¿andará con otra?, ¿ya no me ama?, ¿le pasa algo?, u otras rarezas que solo las féminas entienden.

Él te ama y quizá no lo entiendas, parece algo similar, pero viceversa, eres tú quien ahora no entiende a los hombres y crees que todos son iguales, la verdad es que no y tú lo sabes, él es diferente. No te ha negado nada, ni antes de leer su último libro ni después de leer 100 más, de hecho, te ha dado más de lo que el sabe que te puede dar en la medida de lo posible, sus ingresos son bajos. Hace lo que puede para conseguir algo para que estés feliz a su lado, aunque el parezca ermitaño de sus mundos y vidas ficticias, sabe bien que lo tuyo no es la lectura, lo tuyo es la vida real, el cine, la ropa, la familia, la parranda, los amigos, el trabajo y el dinero.

Ahora es la llegada del cumpleaños de tu novio lector y resulta que nunca se anunció, no te pidió nada ni te dijo que es lo que quería para ese día cuando tú se lo preguntaste y te respondió con un simple ‘no me des nada, regálame lo que sea, solo pasémosla bien’. Fue inexpresivo por fuera, pero por dentro, ese día de su cumpleaños se siente muy a gusto de convivir con su familia, con la tuya y contigo, él está muy bien y no lo notas. He allí una gran ventaja, no necesitas tanta materia que cuesta miles de pesos para ganarte su amor a ti, de hecho no te sale muy caro si lo piensas bien, es simple, regálale un libro, no le preguntes cuál, allí es el detalle de tu amor por el y del suyo por ti, buscarás por cualquier medio y de todos modos para tratar de averiguar lo que le gusta leer ¿parecía fácil?.

El es un gran conversador, a veces se queda callado para pensar lo que va a decirte en pocas palabras, no es un merolico de todos los temas, no es un tipo tan inteligente para todo, de hecho eso te aburriría, pero te aseguro que es un tipo sabio, eso te va a encantar y será emocionante, recuerda que un chico que lee también escucha, atenderá tus quejas, pero nunca dejará de leer, eso ya era parte de el antes de conocerte, para cuando el escriba será porque tu mirada la toma como fuente de inspiración ahora para convertirse en un escritor apasionado. Él ya tiene muchas vidas en su mente, intentará inquietante hacerte parte de ellas, sumergirte en el mundo imaginario para ser parte de el, si lo conservas tendrás una biblioteca personal en casa que no te abarcará más que un sillón, un rincón o una tercera parte de la cama por las noches cuando gusta leer antes de dormir a tu lado.

Recuerda que cuando lo conociste también traía un libro bajo el brazo, llegaba a tu casa y se sentaba en el sofá leyendo ese libro mientras tú terminabas de arreglarte y ponerte guapa para él y así poder salir a dar la vuelta, de verdad, nunca le digas a tu novio lector que deje de leer, él no te va a dar explicaciones a ti ni a nadie por querer un tiempo a solas para leer, algún día te dirá que va a ir de viaje a algún lugar, querrá ir solo para contemplar su vida en un mundo maravillosamente imaginario, no te hagas las mismas preguntas absurdas que ya te dije y que seguro ya estabas pensando otra vez, entiende, él te ama. Para tu novio lector te aseguro que ni el fútbol, ni los autos, ni la tecnología podrán ser tan inevitables y exquisitos como ver a una mujer con un libro entre sus manos, pasar las hojas sin cesar y viendo su sonrisa en los labios emanada por un mundo de palabras que devora poco a poco.

Él forma parte de tu mundo y tú formas parte del suyo, solo recuerda que él tiene muchos mundos más en donde seguro también te quiere a ti, si quieres formar parte de su mundo déjalo leer y empieza a leer también para platicarle tus historias, él se sentirá más enamorado de ti, serás la única, y si aún crees que lo mejor es quitarle el libro de las manos te aseguro que él no es para ti, déjalo ir, busca lo que creas que es para ti y evita encontrarte con otro lector porque sin duda la historia sería la misma.

Pareciera un cuento de nunca acabar, hay en un sin fin de sitios web donde el debate entre adoradores de la lectura se presenta, quizá hoy estás decidido a leer y te haz dado cuenta como el avance constante de la tecnología y la inclusión en el mundo geek te obligan inconscientemente ya no solo a pedir un libro prestado a tu amigo aquel o a leer en el monitor de tu computadora, sino a comprar alguna tableta o smartphone que te permitan leer algún eBook que hayas comprado o descargado ilegalmente, o posiblemente no te interesa otra cosa de las bondades que te dan esos gadgets y te decides en comprar un eReader.

En México, el índice de la población lectora es casi nula, la era Web 2.0 y 3.0 han ido disminuyendo nuestro interés por agarrar un libro de papel y leerlo poco a poco, hoy cualquiera prefiere la lectura discontinua de esas breves publicaciones en redes sociales, entendamos que eso no es parte del amor a la lectura, tan solo es una actividad más de la cibercultura en México. El detalle no es que tengamos acceso a Internet, sino que desde tiempo atrás ya nos han matado el gusto por tomar un libro, es verdad que la literatura es parte de la cultura general en nuestro país así como en otros, pero, desde pequeños leer en la escuela cosas tan complejas como Don Quijote de la Mancha, el Periquillo Sarniento, Pedro Páramo entre otras, nos han empujado al mundo de la era digital.

El libro en papel no va a dejar de existir y el libro digital no intenta hacer de menos al libro de papel, en realidad ambos son productos puestos en el mercado donde nosotros tenemos una posibilidad más de poder terminar al menos un libro de inicio a fin. No digo que el libro de papel es malo o que el libro digital es mejor, pero hay bastantes diferencias entre uno y otro, tú como lector identificarás tan pronto las ventajas y desventajas personales que tengas entre ambos.

Hoy regreso a la oficina y aún lo veo, de hecho aún recuerdo sus bromas mañaneras. Definitivamente, no está allí, pero creo trasciende su entrega en esta área.

Es la sensación que no me deja pensar en otra cosa sabiendo que ahora su familia sufre y muchos de nosotros lo recordamos. Será difícil que ahora me quedo solo, mis amistades se van de aquí y otras nos dejan de este mundo.

Una voz me dice que me quede y la otra hace que mis oídos vibren y me dice que también debo partir a otro lugar en donde seguro harán que la vida me sepa más dulce.

Y es que es un hecho. Últimamente, me ha dado por incluir en mi estilo de vida el hecho de correr por las mañanas, regularmente hacía 30 minutos, posteriormente me dieron ganas de correr un poco más y me siento tan bien por llegar hoy a 8.5km en 59 minutos. No lo hago para competir, pero viendo que puedo hacer esto seguramente me animaré por mi primera carrera popular, empezaré por carreras cortas a pesar de que mi condición pueda aguantar más de 30 minutos a trote. Venga!, sé que puedo.

El día de ayer manejando sobre la carretera México-Texcoco presencié tres accidentes. El primero pareció impactante, ver a una señora deteniendo una sombrilla sobre aquel cuerpo tirado en el asfalto, quizá tenga una imagen poco memorable. Al paso de 2km sobre la misma dirección notamos que un auto había salido de la carretera en el mismo sentido en que nosotros íbamos, no podíamos hacer prácticamente nada, ya les daban asistencia médica. En el último tuvimos el mal momento de presenciarlo sobre nuestra misma dirección; un carro que venía en sentido inverso volcó de modo extraño logrando atrapar los pies del conductor en una de las llantas delanteras, mientras que un niño menor de 10 estaba tumbado en la orilla de la carretera.

Algo dentro de mí me dijo que tenía que ayudar, no podía irme con la imagen del accidente y no haber hecho algo por muy poco que fuera. Rápidamente, me orillé, baje del carro y corrí al lugar del accidente y sin pensarlo dos veces les dije que alzáramos el carro entre todos los que estuvieran. Logramos sacar al señor, la verdad no se en qué terminó la vida de estas personas, lo único que pudimos hacer fue ayudar así mientras que papá llamaba a las ambulancias.

Allí entendí que no necesitaba recibir nada a cambio para poder ayudar a la gente que notablemente lo merece.

Al fin, en donde quiera que esté esa familia, espero se encuentre bien.

[…]cuando vendes, consigues beneficios; cuando hablas con los clientes, ganas conocimiento; cuando te encuentras con colegas, haces nuevos contactos[...]
[…]¿Te anuncias para comunicar a tus clientes algo que ignoraban y necesitan saber sobre tu producto, como, por ejemplo, perfeccionamientos en el producto o un mejor precio? De acuerdo.[...]
[…]«Acumular usuarios, no dinero» era el consejo de la vicepresidenta de Google, Marissa Mayer,[...]
[…]«Asegúrate de que tienes un gran producto y garantiza un gran servicio al cliente. Éstas son las dos primeras reglas de la publicidad en este nuevo mundo. Si no los tienes, no pagues dinero a nadie para que te haga algo.»[...]
[…]«Cometemos errores todo el tiempo, todos los días –confesó Mayer–; pero si lanzas cosas y actúas rápidamente, la gente olvidará esos errores y tendrán respeto por la rapidez con la que has construido y mejorado un producto.»[...]
[…]«el mensaje fundamental del marketing debía cambiar del “queremos tu dinero” a “compartimos tus intereses”.[...]
[…]«El servicio al cliente es el nuevo marketing»,[...]
[…]«En los tranquilos espacios abiertos por el desarrollo sostenido, sin distracciones, la lectura de un libro, o cualquier otro acto de contemplación, nos lleva a realizar nuestras propias asociaciones de ideas, nos provoca nuestras propias inferencias y analogías, fomenta nuestras propias ideas. La lectura profunda, como afirma Maryanne Wolf, es inseparable del razonamiento profundo.»[...]
[…]«Innovación, no perfección instantánea»,[...]
[…]«lo sencillo es poderoso…[...]
[…]«No podemos esperar a que los consumidores acudan a nosotros»,[...]
[…]«Por favor, equivócate muy rápido, para que puedas intentarlo de nuevo».[...]
[…]«primera ley Jarvis»[...]
[…]A veces, el éxito puede cegarnos y no dejarnos ver los posibles fracasos.[...]
[…]A veces, escuchar se convierte en un producto.[...]
[…]Abre todos los procesos de producción: investigación, informes, necesidades, conceptos de diseño, bocetos, especificaciones, nuevas ideas, etc.[...]
[…]Ahí comprobamos el contraste entre el cerebro de los políticos y el de los ingenieros.[...]
[…]atención al cliente o el de marketing– no funciona. La subcontratación de algún experto en comunicación de crisis o de una agencia de publicidad sólo agravará la situación.[...]
[…]Bezos no hace realmente negocio empujando átomos. Como Google, crea valor haciéndose más inteligente y construyendo bits.[...]
[…]commodity,3 un producto de consumo básico muy popular en el que la marca es cada vez menos relevante.[...]
[…]Cuantas más conexiones existen, más valor tienen.[...]
[…]Cuantas más formas encuentres para mostrarte y escuchar a los demás, más confianza construirás; y ésa es tu marca.[...]
[…]Cuantos más enlaces apuntan a su sitio, más valen tus enlaces a otros sitios.[...]
[…]Cuarto, haz dinero por la puerta lateral. «Google y Apple hacen dinero ofreciendo gratuitamente una parte clave de su negocio y obteniendo ganancias por otro lado.» Muy a menudo, las empresas piensan que todo lo que hacen posee un valor que deben capturar, intercambiar, preservar, restringir y proteger. En cambio, puede que el valor real venga de una puerta lateral.[...]
[…]eBay, Amazon –que es tanto una plataforma para los comerciantes como un comerciante en sí mismo– y Google –donde puedes comprar publicidad asequible y segmentada–,[...]
[…]el dinero puede entrar por una puerta lateral.[...]
[…]El flujo de caja puede cegarte e impedir que percibas la necesidad estratégica de realizar cambios, tomar decisiones difíciles e innovar.[...]
[…]El futuro se encuentra en servir a colectivos, como hace Google.[...]
[…]El marketing debe evolucionar.[...]
[…]el peligro de que una multitud se forme alrededor tuyo en un instante si tratas mal a tus clientes, los beneficios de colaborar con ellos, su generosidad como base de una nueva relación[...]
[…]El reto paralelo es, a su vez, reorganizar y reorientar cada división de la empresa –diseño, producción, marketing, ventas, servicio al cliente– alrededor de esta nueva relación con las personas a las que tú solías llamar «clientes», pero que ahora se han transformado en «socios».[...]
[…]En febrero de 2007, Michael Dell ordenó el lanzamiento de IdeaStorm, un sitio donde los clientes podían decir a Dell cómo debía actuar, discutir y votar las ideas favoritas de la comunidad de clientes. La compañía no sólo escuchó, sino que también actuó. Los clientes querían que Dell hiciera ordenadores con el sistema operativo abierto Linux en vez del Windows de Microsoft.[...]
[…]Es caro producir contenido, es caro fabricar y es caro distribuir.[...]
[…]Es imposible competir contra lo gratuito.[...]
[…]Escucha toda la mala prensa, tu mala reputación en el medio digital y la insatisfacción de los consumidores,[...]
[…]Glam se ha convertido en la gran marca femenina on-line.[...]
[…]Google no se preocupa por los modelos de negocio cuando desarrolla un producto. «Nos preocupamos mucho más por si tenemos o no usuarios.»[...]
[…]Google no se ve a sí mismo como un producto. Es un servicio, una plataforma,[...]
[…]Google se da cuenta de que somos individuos que vivimos en un universo casi infinito de pequeñas comunidades con intereses, formaciones y geografías distintas, y no nos trata como una masa.[...]
[…]Google también puede crecer de tal manera que luego le sea difícil continuar su desarrollo,[...]
[…]Google, como Yahoo, ha cedido información a gobiernos (en India y China, respectivamente), que permiten arrestar a los usuarios simplemente por lo que han dicho.[...]
[…]Google, que no invierte prácticamente un céntimo en publicidad. Se convirtió en la compañía de más rápido crecimiento en la historia del mundo, y sin marketing.[...]
[…]haz algo útil. Ayuda a las personas para que lo utilicen. Y después… quítate de en medio.[...]
[…]Hoy en día, el método de crecimiento de la web 2.0 consiste en renunciar a pagar por el marketing y, en su lugar, crear algo tan fantástico y contagioso que sean los mismos usuarios quienes lo distribuyan.[...]
[…]involucrar a tus consumidores de lleno.[...]
[…]La burocracia, los grupos de trabajo, organigramas y procesos formales no engendran innovación.[...]
[…]–la clave para todas las plataformas– reside en posibilitar el empleo de la herramienta como los usuarios deseen.[...]
[…]La confianza se gana con dificultad y se pierde con facilidad.[...]
[…]La diferencia radica en que ahora la conversación se dará en público. No tengas miedo; es muy positivo.[...]
[…]La especialización como consecuencia de la economía del enlace fomenta la colaboración –yo me dedicaré a lo que me dedico y tú rellenarás mis vacíos–.[...]
[…]La gente de Google empieza con un problema y busca una solución. Identifican una necesidad, buscan la oportunidad y entonces, sistemática, lógica y agresivamente, atacan con innovación.[...]
[…]La lección de la innovación de Google es clara: haz de la innovación tu negocio.[...]
[…]La publicidad es tu última prioridad, tu último recurso, un desafortunado producto que no tiene suficientes amigos… todavía.[...]
[…]la regla del 20% de Google reside en que si permites a las personas seguir sus pasiones, trabajarán tanto como si lo hicieran gratis.[...]
[…]–la simplicidad es la complejidad bien hecha–.[...]
[…]las comunidades ya están haciendo lo que quieren. Si tienes suerte, dejarán que las ayudes.[...]
[…]lee lo que dicen acerca de ti.[...]
[…]leer y responder a blogueros, publicar un blog corporativo, capacitar a los consumidores para decir a la compañía qué debía hacer y llevarlo a cabo.[...]
[…]los comerciantes piensan en la red como una gran tienda, como un catálogo y una caja registradora; la gente que se dedica al marketing ve Internet como un lugar donde difundir los mensajes de su marca;[...]
[…]No encuentro inconveniente alguno en que sea el propio director general quien establezca conversaciones directas con el público.[...]
[…]No entierres tu página en gestores de contenidos que la aprisionarán en bases de datos a las que Google no tiene acceso.[...]
[…]Nota:Los extremadamente pequeños.[...]
[…]Pensemos como ingenieros determinando los problemas y trabajemos para encontrar soluciones en común.[...]
[…]Pero hoy, en Internet, el proceso se ha convertido en el producto.[...]
[…]Pero recuerda: cuando cedes el control a los otros, tú empiezas a ganar.[...]
[…]Pero, una vez que surja la competencia, probablemente tendrás que cobrar menos por tu artículo para vender más cantidad. Las cosas físicas son un dolor de cabeza. Los dígitos no lo son.[...]
[…]política de antaño con los blogs de sus clientes era aquello de «mirar pero no tocar».[...]
[…]Pon las recetas on-line e invita al público a que realice sugerencias e incluso a editarlas en un wiki.[...]
[…]Por eso, cualquier restaurante debería tener su menú, los platos especiales, su horario, su dirección y todas las informaciones on-line.[...]
[…]Pregunta a la gente qué es lo que deberías hacer. Admite los errores. Ábrete.[...]
[…]pregúntales a tus consumidores qué creen que deberías hacer.[...]
[…]primero, encontrar un problema y, a continuación, buscar una solución. Ten cuidado con las ideas geniales.[...]
[…]Recuerda: tu empresa es la compañía que tú tienes. Los clientes son tu marca.[...]
[…]responde a la gente. No encargues la búsqueda y los posteriores contactos a un becario o a una empresa de relaciones públicas. Realízala tú mismo.[...]
[…]Resumiendo, dedícate a lo que hagas mejor y enlaza el resto.[...]
[…]si el cliente no tiene el control, te espera un infierno.[...]
[…]Si mantienes una plataforma, necesitas desarrolladores y emprendedores para construir sobre ella, creando nuevas funcionalidades y nuevo valor y atrayendo a más usuarios.[...]
[…]–si vas a concentrarte en un mercado o en un servicio, deberás ser el mejor para que la gente te enlace–;[...]
[…]Sin embargo, para Dell, la primera lección es: a pesar de que siempre se ha dicho que el cliente siempre tiene la razón y que es el que manda, ahora realmente es así.[...]
[…]Sirve bien a tu segmento en lugar de servir mal a la masa.[...]
[…]Somos lo que hacemos.[...]
[…]Son plataformas que nos ayudan a organizarnos por nosotros mismos.[...]
[…]su libro Free!15 que lo gratuito es un modelo de negocio.[...]
[…]Todo lo que tienes que hacer es leerlos. Todo lo que tienes que hacer es escuchar.[...]
[…]Tu reto está en hacer emerger las buenas ideas y sobrevivir dentro y fuera, y en posibilitar que los clientes y los empleados mejoren dichas ideas y tus productos.[...]
[…]Tu ventaja competitiva no se encuentra en que tus diseños sean secretos, sino que residirá en una fuerte relación con tu comunidad de clientes.[...]
[…]Tus productos y tus clientes son tus anuncios, y también lo son tus empleados.[...]
[…]una prueba de que tu producto puede ser tu anuncio, y tus clientes, tu agencia de publicidad.[...]
[…]ver las cosas de forma diferente, el libro Freakonomics.[...]
[…]Y pensar de forma diferente es el producto clave y la habilidad de la era de Google.[...]
[…]Y por supuesto, en la primera entrada del blog, no olvides mencionar a Jim y agradecerle su ayuda.[...]