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Blog Personal de Jose Luis Moreno 

# code • mobility • rock • thoughts

# Lecturas & Subrayados

Un índice de los pasajes, ideas y conceptos que he marcado a lo largo de mis lecturas. Funciona como mi segundo cerebro digital: un lugar de consulta rápida para revisar citas sobre negocios, nutrición, filosofía, tecnología y literatura.

[...]Tienes que sentir que si un día dejaras lo que estás haciendo, la gente lo echaría en falta.[...]
[...]haz algo que realmente importe.[...]
[...]La forma más fácil y directa para desarrollar un gran producto o servicio es hacer algo que tú desees utilizar[...]
[...]lo mejor de esta filosofía de «empezar por la propia casa» es que te permite enamorarte de lo que haces.[...]
[...]Tener la idea de eBay no tiene nada que ver con ir y crear eBay. Lo que importa es lo que haces, no lo que piensas o planeas.[...]
[...]La parte crucial es el cómo se ejecuta.[...]
[...]no pienses que tendrás que dejar tu trabajo. Consérvalo y empieza a plantear tu proyecto por la noche.[...]
[...]Si no progresas, sencillamente continúa yendo a trabajar cada día como has estado haciendo toda tu vida.[...]
[...]Si realmente quieres algo, encontrarás el tiempo, con independencia de tus obligaciones.[...]
[...]Que tus sueños se hagan realidad es exclusivamente tu responsabilidad.[...]
[...]Si lo que dices no molesta a nadie, probablemente es porque no estás poniendo toda la carne en el asador.[...]
[...]Si lo que hacemos nosotros no le va bien a todo el mundo, no pasa nada.[...]
[...]Mientras haya clientes a los que les encante lo que hacemos, estamos dispuestos a perder otros. Esta es nuestra raya en la arena.[...]
[...]Defender algo no se limita a ponerlo en un papel. Se trata de creértelo y de vivirlo.[...]
[...]Las empresas de servicios no necesitan gran cosa para arrancar. Si estás empezando un negocio de este tipo, evita recurrir a la financiación externa.[...]
[...]intenta endeudarte al mínimo[...]
[...]Sencillamente, no serás capaz de tirar adelante con todo lo que quieres hacer y, además, hacerlo bien.[...]
[...]tendrás que sacrificar alguna de tus ideas brillantes por el bien del resultado final.[...]
[...]Reduce tus ambiciones a la mitad. Es mejor una mitad única que una unidad a medias.[...]
[...]Para conseguir algo excepcional hay que empezar por descartar lo que no es meramente bueno.[...]
[...]Debes atacar primero las cosas que tienes que hacer.[...]
[...]Afianza los fundamentos primero y preocúpate de lo accesorio más tarde.[...]
[...]Siempre que puedas sustituye «vamos a pensárnoslo» por «decidámoslo». Comprométete a tomar decisiones. No esperes a que llegue la solución perfecta. Decide y sigue avanzando.[...]
[...]Durante mucho tiempo nos resistimos a desarrollar un programa de afiliación para nuestros productos porque la solución «perfecta» nos parecía demasiado complicada.[...]
[...]«¿Qué es lo que podemos hacer ahora mismo que sea lo suficientemente bueno?»[...]
[...]no tienes por qué ligarte a una decisión para siempre.[...]
[...]Independientemente de todo lo que planifiques, siempre habrá algo que salga mal.[...]
[...]Toma decisiones, avanza y ofrece algo ahora, mientras tengas la motivación y la fuerza para hacerlo.[...]
[...]Dedícate constantemente a localizar cosas que sobran, que se pueden simplificar o aligerar.[...]
[...]Cuando las cosas no van bien, la tendencia natural es darle más vueltas al problema. Dedicarle más tiempo, más gente, más dinero. Todo lo que se consigue con esto es agrandar el problema. Lo que hay que hacer es justo lo contrario: recortar.[...]
[...]te concentras en lo que está de moda en lugar de en lo que es realmente sustancial.[...]
[...]La esencia de tu negocio debería pivotar sobre todo aquello que no cambia. Sobre cosas que la gente quiere hoy y seguirá pidiendo dentro de diez años.[...]
[...]cualquier otro tipo de frivolidades, en lugar de lo que importa de verdad. Y lo que realmente importa es cómo conseguir clientes y ganar dinero.[...]
[...]Tu arte está en tus dedos.[...]
[...]No puedes limitarte a hacer simplemente una cosa sin más.[...]
[...]Quizás incluso pienses que no generas subproductos. Pero eso es ser corto de vista.[...]
[...]Seguro que hay algo que tú podrías vender y que aún no te has planteado.[...]
[...]Que tengas todavía una lista de cosas pendientes no quiere decir que no esté listo.[...]
[...]la mejor forma de arrancar es corregir mediante la repetición. Deja de imaginar qué es lo que funcionará. Descúbrelo en la realidad.[...]
[...]Demasiado ketchup puede arruinar unas patatas fritas. El valor es una cuestión de equilibrio.[...]
[...]Algunas veces dejar lo que estás haciendo es la decisión adecuada, incluso si para entonces ya le has dedicado mucho esfuerzo. No insistas en malgastar un tiempo necesario en un trabajo que no lo es.[...]
[...]permanentemente te quedas hasta tarde en la oficina y trabajas los fines de semana, no es porque tengas mucho trabajo. Es porque no te sacas las cosas de encima. Y la causa son las interrupciones.[...]
[...]Cuando algo sencillamente correcto te sirva, escógelo.[...]
[...]siempre podrás hacerlo mejor más adelante.[...]
[...]El método para ganar impulso es terminar una cosa y proseguir con otra.[...]
[...]mantén la costumbre de ir acumulando pequeñas victorias por el camino.[...]
[...]Cuanto más tiempo necesites para lograr algo, menos probable es que lo consigas.[...]
[...]«¿Qué podemos lograr en dos semanas?» Y hazlo.[...]
[...]emplean su creatividad para plantear soluciones que exigen diez veces menos esfuerzo.[...]
[...]Dividir en unidades más pequeñas el proyecto.[...]
[...]Las listas largas son como un rosario de culpas. Cuanto más larga es una lista, más culpable te sientes.[...]
[...]Por desgracia, en el mundo de los negocios copiar es una inclinación mucho más indigna.[...]
[...]Incorpora tu propia forma de pensar en lo que vendes. Individualiza tu producto. Haz algo que nadie más aparte de ti pueda ofrecer.[...]
[...]Métete en tu producto y en todo lo que le rodea: en cómo se vende, cómo lo apoyas, como lo argumentas y cómo lo comercializas. Tus competidores nunca podrán tener ese tú en su producto.[...]
[...]¿Contra quién quieres ir?[...]
[...]Haz menos que tus competidores y les vencerás. Soluciona los problemas sencillos y deja los problemas peludos, feos y difíciles para ellos. En lugar de dar un paso más, da un paso menos.[...]
[...]No te avergüences de que tu producto o servicio haga menos cosas que los demás. Destácalo. Siéntete orgulloso de ello. Véndelo con convencimiento, igual que tus competidores venden su interminable lista de prestaciones.[...]
[...]Si piensas demasiado en tu competencia acabarás perdiendo tu propia visión.[...]
[...]Acabarás ofreciendo los productos de tu competencia pintados de otro color.[...]
[...]No te cuestiones si estás «ganando» a Apple (o a quien sea el grande en tu sector). Ésta es una pregunta equivocada. No se trata de una batalla de pierdo o gano. Sus costes y sus beneficios son suyos. Y los tuyos son tuyos.[...]
[...]¿Si lo que haces es ser como todos los demás, para qué te has metido en esto? Si te limitas a imitar a tus competidores, tu existencia no tiene sentido.[...]
[...]Tu objetivo es que tú estés contento con tu producto.[...]
[...]«Creo que te encantará, porque a mí me encanta[...]
[...]Ajusta y adapta sus productos en función de sus peticiones y empieza a perder la confianza del resto de su clientela.[...]
[...]Añadir nuevas aplicaciones para satisfacer a alguien puede acabar por intimidar a los que todavía no se han sumado a nuestra propuesta.[...]
[...]Los productos pequeños, simples y básicos siempre tendrán demanda.[...]
[...]Asegúrate de que se lo pones fácil a todos aquellos que todavía no están contigo. Es allí donde reside tu crecimiento potencial.[...]
[...]Cuando se te ocurren grandes ideas te sube la adrenalina.[...]
[...]Las empresas inteligentes hacen justo lo contrario: ofrecen cosas que están a la altura de las expectativas cuando llegan al hogar.[...]
[...]Lo que tú buscas es una relación estable, no sólo un encuentro fortuito de una noche.[...]
[...]No tiene ningún sentido llamar la atención de todo el mundo si todavía no estás preparado para presentarte en sociedad.[...]
[...]Así que crea tu audiencia. Habla, escribe, mantén un blog, tweetea, graba vídeos, lo que sea. Si eres capaz de compartir información que sea relevante conseguirás una audiencia leal poco a poco.[...]
[...]ofreciéndoles formación conseguirás un tipo de fidelidad totalmente diferente. Confiarán más en ti. Te respetarán más.[...]
[...]La formación es tu oportunidad para dejarlos fuera de juego.[...]
[...]Como propietario de tu negocio tú también deberías compartir todos tus conocimientos.[...]
[...]No tengas miedo de compartir.[...]
[...]Pueden apreciar todo el esfuerzo y dedicación que se esconde detrás de tu producto. Tienen un conocimiento más profundo de lo que haces y lo valoran mejor.[...]
[...]Debes prescindir al máximo de las cosas y emplear sólo lo que tienes a mano.[...]
[...]las notas de prensa son un método fatal para lograr esto.[...]
[...]Imita a los traficantes de drogas. Consigue que tus productos sean tan buenos, tan «no te lo puedes perder» que con una prueba gratis tus clientes querrán más y estarán dispuestos a pagar.[...]
[...]No tengas miedo de ofrecer algo gratis, mientras dispongas de algo para vender.[...]
[...]Si no estás seguro del todo es que todavía no dispones de un producto lo suficientemente potente.[...]
[...]No vas a dar en el clavo inmediatamente. No te vas a hacer rico en el acto. No eres tan especial que todo el mundo se va a girar para mirarte. A nadie le importas. Al menos todavía no. Acostúmbrate.[...]
[...]Cambia la idea del éxito en un día por el de un crecimiento lento y controlado.[...]
[...]eres un don nadie con un producto del que nadie ha oído hablar todavía.[...]
[...]Ponte a buscar una audiencia para tu empresa desde el primer momento. Busca personas interesadas en lo que quieres decir. Y sé constante en la tarea.[...]
[...]cuando alguien se vaya, no lo reemplaces inmediatamente. Comprueba cuánto tiempo puedes aguantar sin esa persona o sin ese puesto.[...]
[...]Deberías detectar que tus niveles de calidad se empiezan a resentir. Y ese es el momento para contratar, no antes.[...]
[...]Causarías a tu empresa más perjuicios que beneficios si te dedicas a incorporar personas con talento que no tienen nada importante que hacer[...]
[...]Si te decides a contratar a partir de esta porquería no tienes ni idea de lo que realmente significa contratar.[...]
[...]Hay una tendencia a sobrevalorar el tiempo que alguien ha pasado haciendo una determinada cosa. Lo que realmente importa es si lo hizo bien.[...]
[...]Cuando dispones de un equipo reducido necesitas gente que haga cosas, no que las delegue.[...]
[...]Una frase como «Déjeme que lo averigüe y me volveré a poner en contacto con usted» puede hacer milagros.[...]
[...]no das marcha atrás tontamente en lo que atañe a una decisión necesaria, por muy controvertida que resulte.[...]
[...]La cultura son acciones, no palabras.[...]
[...]No te inventes problemas que no tengas todavía. No hay un problema hasta que no se convierte en un problema real. La mayor parte de las cosas que te preocupan nunca suceden.[...]
[...]En este momento es una estupidez preocuparse de si tu concepto llegará a cinco o a cinco mil usuarios[...]
[...]Conseguir que un producto o un servicio despegue ya es suficiente reto como para encima inventarse más obstáculos.[...]
[...]Haz lo que puedas ahora y ya te preocuparás más tarde del futuro.[...]
[...]Los mejores ambientes de trabajo respetan a la gente que hace su trabajo y cómo lo hace.[...]
[...]¿Cuánto tiempo empleas redactando manuales de normas que nadie lee?[...]
[...]En realidad no necesitas más horas, lo que necesitas son horas de más calidad.[...]
[...]Las políticas de empresa se aplican sólo para las situaciones que se repiten una y otra vez.[...]
[...]Lo que no dura siempre es la inspiración.[...]
[...]Si quieres hacer algo, tienes que hacerlo ahora.[...]
[...]Más tarde ya no estarás entusiasmado[...]

[...] lo esencial es cómo un concepto se pone en práctica. [...]

[...] no fracasan las ideas, sino son las ilusiones las que se dejan vencer por falta de cintura, imaginación y flexibilidad para afrontar imprevistos. [...]
[...] porque cuando se trata de emprender, la experiencia empresarial no garantiza el éxito. [...]
[...] Los errores del emprendedor no suelen ser de gestión, sino errores propiciados, paradójicamente, por la misma fuerza que induce a emprender: [...]
[...] negocio a nadie le gusta que le expliquen cómo reaccionar cuando su socio, que dos meses atrás estaba como loco con la idea, le diga que no lo ve claro y, de pronto, uno se queda solo ante el peligro [...]
[...] Para evitar que un emprendedor fracase ha de saber por qué fracasaron aquellos a quienes no les fue bien. [...]
[...] analizar un éxito no reviste tanto sentido como comprender un fracaso [...]
[...] emprender, de jugarse el dinero propio, de arriesgar una carrera profesional, de comprometer la economía familiar del emprendedor, a menudo, su propio patrimonio. [...]
[...] Estoy en el punto donde la curva de ingenuidad [...]
[...] el día que uno de los dos lo deje», pero es necesario. [...]
[...] en que eso ocurra, al socio o los socios que se apeen del [...]
[...] Si uno no puede dejar su empleo para emprender, sólo cobra cuando se repartan beneficios lo que le corresponda según sus acciones, que habrán sido calculadas teniendo en cuenta el dinero y los activos aportados. [...]
[...] A menudo, muchos negocios no hubiesen arrancado sin la renuncia temporal por parte de los socios de un sueldo. [...]
[...] hay que anotar lo que se le adeuda a esa persona y hay que tener muy claro que esa situación es temporal. [...]
[...] Pues porque, en caso contrario, el día en que haga falta contratarlo, tendremos una estructura de costes que no estará acostumbrada a soportar las cargas reales necesarias para funcionar. [...]
[...] quedar perfectamente definidos y acotados. Hay una tendencia a dejar que eso surja de forma natural, pero no es el mejor método. [...]
[...] El modo más justo de separarse revela el modo más justo de asociarse. [...]
[...] emprendedor. Ni soy ni he sido un gran empresario, pero sí un emprendedor. [...]
[...] Ni soy ni he sido un gran empresario, pero sí un emprendedor. [...]
[...] estrategia ha sido hacer siempre lo contrario de lo que la gente dice que hay que hacer. [...]
[...] la naturaleza de la persona que emprende, los socios, la idea de negocio, la situación familiar del emprendedor y la gestión del crecimiento [...]
[...] La idea es el vehículo de la actividad emprendedora, pero nunca una motivación sólida y duradera. [...]
[...] Cuando son las circunstancias las que le obligan, estamos ante un emprendedor carambola. Ahí se dan tremendas historias de fracasos e ilusiones rotas. Pero, en fin, de todo se aprende… [...]
[...] Un escritor no se convierte en tal porque tiene un argumento, sino porque desea ser escritor. Pues lo mismo para el emprendedor. [...]
[...] El motivo es irrelevante mientras haya motivación [...]
[...] El motivo que provoca su decisión no es importante mientras haya una ilusión real. [...]
[...] Sin ilusión sólo se conseguirá el éxito con mucha suerte [...]
[...] ser bombero. Mientras ejercía de maestro se preparó para [...]
[...] En el caso de emprender hay una faceta personal que permite a cualquier persona sin madera de emprendedor ser capaz de sobrevivir y triunfar en casi cualquier aventura empresarial. Se trata de la capacidad de sobreponerse a las dificultades, de afrontar reveses. Llámele capacidad de sufrimiento, espíritu luchador, tenacidad… [...]
[...] no hay nada más inútil que hacer planes. [...]
[...] tengo espíritu luchador, no me rindo fácilmente. Esto se traduce en capacidad de examinar mis errores, aprender qué hago mal cuando me equivoco (sin fustigarme), corregido y poner ante mí nueva munición e ilusiones renovadas [...]
[...] nadie iba a contratamos si no demostrábamos que sabíamos hacer las cosas mejor que nuestros competidores incluso en el modo de elaborar un presupuesto y enfocar una propuesta de colaboración. [...]
[...] Ningún emprendedor ha dejado de cometer un gran error [...]
[...] No hay emprendedor o profesional que no haya cometido un gran error en su vida. [...]
[...] aprendieron que no debían aceptar encargos para los cuales no estaban todavía dimensionados y salieron adelante. [...]
[...] Recuerde que no fracasan las ideas, fracasan las personas. Recuerde que no fracasan los negocios, sino que son las ilusiones las que se dejan vencer por la falta de cintura, imaginación y flexibilidad para afrontar imprevistos. [...]
[...] «Para ser emprendedor, sobre todo hay que ser un gran fajador». [...]
[...] de qué depende que una persona sea así de tenaz y luchadora [...]
[...] depende, sobre todo, del entorno en el cual uno ha nacido y crecido [...]
[...] Analice si es usted una persona con capacidad de sufrimiento. En caso contrario, rodéese de personas que posean esa capacidad porque es quizá aun más importante que tener madera de emprendedor. [...]
[...] No está cuantificado, pero creo que no ando muy errado al afirmar que el fracaso del 50 por ciento de emprendedores se debe a la falta de espíritu luchador. [...]
[...] Ser una persona que no se rinde permite superar todo esto y más. Ser luchador constituye un salvoconducto para las personas que no tienen madera de emprendedor. Puede que usted no tenga carácter emprendedor, pero puede suplir esta carencia con espíritu de sacrificio. [...]
[...] La juventud también te da cierta inseguridad y en ese aspecto eres vulnerable a asociarte con otras personas, con más socios te sientes más seguro [...]
[...] El motivo principal por el cual el emprendedor novel se asocia es éste: miedo. [...]
[...] Si está pensando en tener socios porque necesita dinero, hable con un banco. [...]
[...] Si está pensando en tener socios porque solo no puede con todo, emplee un trabajador. [...]
[...] Si está pensando en tener socios porque hay un área que no domina, subcontrate ese servicio. [...]
[...] Si está pensando en tener socios porque necesita comentar ciertas cosas, contrate un coach. [...]
[...] Y si usted es una persona que tiene el don, la capacidad, el empuje, la tenacidad, la audacia… —llámele como quiera— de crear y mantener un negocio, no se le ocurra compartido con nadie. [...]
[...] El crédito cuesta intereses. El trabajador cuesta su sueldo y las cargas sociales asociadas [...]
[...] «Buscar un socio es compartir el riesgo y la aventura. Te da cierta seguridad. Aunque, personalmente, creo que es mejor emprender solo que con un socio» [...]
[...] Las empresas donde manda más de uno no funcionan. [...]
[...] Las empresas donde manda más de uno no funcionan. Porque cuando hay problemas alguien debe tener el mando y decir la última palabra en relación con lo que hay que hacer. [...]
[...] capital riesgo o un business angel sí va a hacerla. Proyectos [...]
[...] Socios sólo si los necesita y, además, capitalistas. Nunca socios para desempeñar trabajo. Socio capitalista, pero trabajando juntos es difícil, por no decir imposible. [...]
[...] apropiada. Y eso es también una cualidad. Finalmente, hay una situación en la cual es bueno tener socios. Se trata del caso en que el emprendedor, debido a una enfermedad o a su edad, requiere que alguien gobierne el barco durante una ausencia temporal o definitiva. [...]
[...] Finalmente, hay una situación en la cual es bueno tener socios. Se trata del caso en que el emprendedor, debido a una enfermedad o a su edad, requiere que alguien gobierne el barco durante una ausencia temporal o definitiva. [...]
[...] preferentemente, cuente sólo con socios capitalistas, no se asocie para compartir trabajo [...]
[...] Cuarto FCF: contar con socios cuando en realidad puede prescindir de ellos [...]
[...] Escoger socios es muy parecido a seleccionar a las personas con quienes dar la vuelta al mundo en un submarino. [...]
[...] De sus socios va a conocer todas sus miserias, así que tienen que ser personas que compartan algo fundamental: su misma escala de valores [...]
[...] «El socio no debe ser nunca inferior, ya que entonces sólo se tiene como halago personal». [...]
[...] hay que pactar muy claramente cuál es la ambición, el objetivo que se persigue al emprender [...]
[...] Quinto FCF: escoger socios sin definir criterios de elección relevantes. [...]
[...] Si es usted capaz de definir la mejor forma de separarse, sabrá automáticamente especificar cuál es la mejor forma de asociarse para el negocio concreto que quiere emprender. [...]
[...] Pues no. Si es usted emprendedor, es que cree en las reglas del libre mercado y en la competencia. Por lo tanto, no diseñe un sistema comunista en el marco de un sistema de libre mercado donde lo que se prima es el esfuerzo individual. [...]
[...] No recomiendo la opción de dejar dinero a la empresa. Es bastante absurdo, porque si la empresa lo va a poder devolver es que tendrá beneficios, así que mejor tener ese dinero depositado como capital [...]
[...] Sexto FCF: ir a partes iguales cuando no todo el mundo aporta lo mismo. [...]
[...] Y las ventas se celebran con independencia de su precursor. Pero pasa el tiempo y la emoción inicial se desvanece. [...]
[...] Y uno comienza a echar cuentas de lo que ganaría si no tuviese que compartir sus logros. [...]
[...] en la definitiva conclusión de que es mejor continuar solo. [...]
[...] El tercer motivo de desavenencias tiene que ver con algo tan sencillo, pero tan conflictivo, como es el estilo. El estilo profesional. El modo de vestir, la inversión o no inversión en decoración de la consulta, oficina o despacho, la manera de atender a los clientes, la forma de tratados, corbata o no corbata, batín o no batín [...]
[...] Una de las maravillas de ser emprendedor es la libertad que uno tiene para emplear su vida en aquello que le llena y, sobre todo, de poder hacer modificaciones con el paso del tiempo. [...]
[...] Es fundamental saber que nunca nadie hace las cosas como las haríamos nosotros. [...]
[...] Hay personas que no saben delegar porque no soportan que no se hagan las cosas como ellas las harían. [...]
[...] Otras causas menos sangrantes (pero que acaban siendo importantes) tienen que ver con el estilo y la apariencia que se quiere dar al negocio. [...]
[...] Séptimo FCF: falta de confianza y comunicación con los socios. [...]
[...] Deje de pensar en ideas, y céntrese en las oportunidades: «Más que de idea, yo hablaría de oportunidad. Una oportunidad puede basarse en una nueva idea o en una idea ya existente pero que se puede ejecutar de forma diferente. [...]
[...] No todas las buenas ideas son buenos negocios. Insisto: lo que tiene valor es la forma que una idea toma. [...]
[...] Ésta es una máxima universal: más vale una idea mediocre brillantemente implementada que una idea brillante mediocremente implementada. [...]
[...] éxito se debe a la forma como han sido hechas realidad. [...]
[...] Lo importante no es el producto, sino la ventaja que sea capaz de construir y ofrecer. [...]
[...] La gente le va a preferir a usted sólo por dos motivos: porque hace algo mejor o porque lo hace igual que los demás pero más barato. [...]
[...] Un concepto de negocio que no pueda explicarse en menos de 30 segundos difícilmente podrá tener éxito. [...]
[...] comprender cómo reacciona la gente ante ella. Sólo de esa manera acabará comprendiendo cómo moldear su idea, y qué es lo que hará de ella un potencial negocio. [...]
[...] Las ventas nos esclavizan y los beneficios nos realizan» [...]
[...] Yo incluso diría que no hay buenos o malos negocios, sino que hay buenos o malos gestores de ideas. [...]
[...] Un negocio es una mirada genuina sobre una idea cualquiera». [...]
[...] Emprender tiene que ver con la creatividad, con el arte, con encontrar un estilo propio. Hay muchos factores, pero lo importante es tener una voz propia, sino el mercado te hunde [...]
[...] auténtico emprendedor no teme que otros conozcan su idea, porque sabe que él y su modo de mirar son irreemplazables. [...]
[...] un cambio no aparecen de repente, como por arte de magia. Los indicios son numerosos y reveladores. Otra cosa es querer verlos y tener la humildad y cintura para rectificar. [...]
[...] cualquier idea, cualquiera, ha sido antes pensada o está siendo pensada al mismo tiempo no por cientos, sino por miles de personas a la vez [...]
[...] Por qué otros no han implementado o no han llevado a la práctica esta idea si se les ha pasado por la mente? [...]
[...] Hay que asumir que los clientes no son estúpidos. Podrás vender algo distinto a corto plazo por el factor novedad, pero si no ofreces una ventaja, un valor real y distinto, ahí se acabó y el cliente no repite. A medio plazo, estarás muerto [...]
[...] hizo obsoleta la forma de la idea. [...]
[...] la idea inicial no es inmutable y puede ser adaptada a los cambios del entorno [...]
[...] Pero el buen emprendedor sabe que una idea que se modifica a tiempo nunca fracasa. [...]
[...] hablando y mostrando su idea al mayor número de personas posible [...]
[...] No se centre en qué va a vender, sino en por qué los clientes le van a comprar. [...]
[...] Octavo FCF: pensar que de la idea depende el éxito. [...]
[...] La importancia de escoger un sector en el que se tiene conocimiento [...]
[...] Son muchas las ocasiones en las que un emprendedor se obsesiona con una idea determinada que captura su atención. [...]
[...] deseche la gran idea y sopese si, con otra distinta, le puede seguir apeteciendo el sector de actividad o industria donde va a meterse. [...]
[...] haga este ejercicio: deseche la gran idea y sopese si, con otra distinta, le puede seguir apeteciendo el sector de actividad o industria donde va a meterse. [...]
[...] Si, sin esa idea concreta, el sector no le seduce, piénseselo dos veces. [...]
[...] «Es cierto que hay sectores muy duros, pero también que es fundamental que tú encuentres divertido el sector, que te ponga cachondo» [...]
[...] FCF es emprender en un sector que a uno no le atrae especialmente [...]
[...] Es mejor apostar conociendo los riesgos que hacerlo confiando en la fortuna pasajera [...]
[...] si emprende en un sector maduro o estable y se limita a hacer lo mismo que los demás competidores, es casi seguro que no conseguirá nada. [...]
[...] La primera posibilidad es hablar con personas de ese sector y explicarles la idea que quiere llevar a cabo [...]
[...] Es necesario que comprenda bien cuáles son los motivos por los cuales otros expertos le dicen que eso no va a funcionar. [...]
[...] «Se puede emprender perfectamente en un sector que no se conoce, pero hay que darse el tiempo necesario para conocerlo [...]
[...] La tercera posibilidad es la de incluir en su empresa a un socio (a pesar de que es mejor no tenerlos) con dilatada experiencia en ese sector. [...]
[...] El verdadero emprendedor no es una persona que implementa una idea, sino alguien que domina y reinventa un sector. [...]
[...] para no fracasar hay que aportar algo nuevo al sector de actividad en el que uno se introduce, yeso sólo puede hacerse sabiendo qué reglas se están rompiendo y no desde el desconocimiento o la ingenuidad. [...]
[...] Noveno FCF: adentrarse en sectores que no gustan o se desconocen. [...]
[...] Poner en marcha un negocio sin padecer tensiones de tesorería es como jugar al póquer con el derecho a tener un comodín y un as cada vez que se repartan las cartas. [...]
[...] Los propios bancos le concederán muchas más facilidades para financiarse a corto o largo plazo. [...]
[...] «Para mí la elección del sector es clave. Tengo un amigo que es el número uno en bolsos, nadie sabe más que él. Se gana bien la vida y mientras tanto gente tonta se forra en el sector inmobiliario. Primero lo que más te guste y después, entre los productos que más te gusten, aquellos que den más dinero» [...]
[...] Primero lo que más te guste y después, entre los productos que más te gusten, aquellos que den más dinero» [...]
[...] Un sector, para que resulte atractivo a un emprendedor, debe tener dimensión suficiente para absorber errores iniciales y permitir márgenes de beneficio adecuados. En definitiva, el río debe ser ancho» [...]
[...] «A un sector le pido que tenga posibilidades de crecimiento porque es más fácil participar del crecimiento futuro que tomar cuota de mercado actual. [...]
[...] cuando el número de competidores es tan elevado que se desata una guerra. Una guerra de precios. [...]
[...] Un sector saturado es, por definición, un sector poco rentable [...]
[...] «Recomiendo empezar con negocios de poca inversión, originales, divertidos y beneficiosos en su amplio margen comercial». [...]
[...] Lo importante no es si el sector es muy grande o muy pequeño, sino cuánto crece. [...]
[...] Cuando las expectativas de la economía son buenas, hay alegría generalizada. Se invierte, se arriesga, se compra, se comercia, se negocia poco… En situaciones así prima la velocidad. La velocidad de entrega, de reposición… Y se generan muchísimas oportunidades, incluso en los sectores menos atractivos. [...]
[...] Pocos meses antes había sido dueño de una empresa de ingeniería que fabricaba maniquíes móviles y ahora lavaba platos. Y sin problemas. [...]
[...] Si la economía no está muy boyante y puede esperar a emprender, entonces tenga paciencia y espere. [...]
[...] importante la elección de dónde y cuándo invertir, como la de cuándo des invertir. [...]
[...] Pero como el emprendedor ha agotado sus ahorros y necesita seguir viviendo, se ve obligado a buscar trabajo por cuenta ajena y a abandonar antes de tiempo un proyecto que, con unos meses más, hubiese llegado a buen puerto. [...]
[...] antes de emprender, poner los huevos en más de una cesta, como dice el refrán. [...]
[...] buen puerto. Por eso es fundamental, antes de emprender, poner los huevos en más de una cesta, como dice el refrán. [...]
[...] Por eso es fundamental, antes de emprender, poner los huevos en más de una cesta, como dice el refrán. [...]
[...] Hay dos modos de diversificar los ingresos: uno a través del ahorro propio, y dos, mediante el salario del cónyuge. [...]
[...] hay que ahorrar el tiempo que haga falta antes de lanzarse a la aventura. [...]
[...] No quería ataduras que me forzasen a claudicar antes de tiempo [...]
[...] la segunda opción es apoyarse en su familia. Normalmente, en su cónyuge. [...]
[...] Ahorrar primero y emprender después es siempre mejor que emprender sin ahorros y tener que trabajar por cuenta ajena luego para devolver el dinero [...]
[...] Las necesidades financieras son el primer gran enemigo del emprendedor. Antes de morir en el intento es recomendable buscar un socio, ayuda financiera bancaria, business angels, etc. Hay muchas alternativas. [...]
[...] los verdaderos emprendedores recomiendan una vida austera, [...]
[...] los verdaderos emprendedores recomiendan [...]
[...] los verdaderos emprendedores recomiendan una vida austera, al menos durante cierto tiempo. [...]
[...] La familia ha de estar absolutamente alineada con el emprendedor. Debe estar dispuesta a hacer renuncias, a saber que un miembro de la familia está emprendiendo por el bien de todos y que, durante cierto tiempo [...]
[...] El buen emprendedor tiene tantas ilusiones como inseguridades. [...]
[...] No dé el paso de emprender hasta no tener este apoyo en casa. [...]
[...] ahorre cuanto pueda antes de dejar su trabajo actual [...]
[...] Undécimo FCF: hacer depender el negocio de las necesidades familiares y las ambiciones materiales. [...]
[...] El emprendedor no sólo trabaja más horas y más días que un asalariado, sino que además tiene un tipo de preocupaciones que resulta casi imposible olvidar cuando está fuera del trabajo. El emprendedor no desconecta jamás. Jamás. [...]
[...] El emprendedor no desconecta jamás. Jamás. Es como un contrato laboral draconiano de 24 horas al día durante 365 días al año. [...]
[...] las preocupaciones y las angustias del emprendedor (así como sus ilusiones) van a ocupar una parte tan importante de sus neuronas que prácticamente no tendrá temas de conversación con su pareja que no hagan referencia al negocio. [...]
[...] En algún momento llegará a sugerirle que prefiere que lo deje todo y que vuelva a trabajar para otros porque antes era más feliz, estaba menos preocupado y su vida era más equilibrada [...]
[...] Dormirá como un bendito, agotado de pensar, pensar y pensar [...]
[...] Tendrá sensación de libertad, pero menos tiempo y días de vacaciones que nunca. [...]
[...] No emprenda para «arreglar» su vida personal, sino por la satisfacción que le produce la aventura de emprender. [...]
[...] no hay mayor satisfacción que la del emprendedor que logra hacer funcionar con éxito su negocio, sea éste grande o pequeño. [...]
[...] Duodécimo FCF: emprender sin asumir el impacto que tendrá sobre nuestro equilibrio vital. [...]
[...] Un negocio que no da beneficios desde el principio no suele darlos más tarde [...]
[...] Un año, más o menos, lo aguanta casi todo el mundo [...]
[...] no hay nada más absurdo que hacer planes [...]
[...] «un plan no es para que se cumpla, sino para actuar cuando no se cumple» [...]
[...] hacer planes sirve, sobre todo, para identificar cuáles son las cifras de ventas a partir de las cuales habrá que tomar ciertas decisiones [...]
[...] «Mantener unas ventas tan altas nos esclavizaba. La felicidad no está en la facturación, sino en el beneficio [...]
[...] El buen emprendedor sabe encontrar el tamaño que mejor se adapta a sus capacidades y las del modelo de negocio que ha creado. [...]
[...] «La dificultad estriba en mantener a lo largo del tiempo la motivación que generó el proyecto y no traicionar algo tan vulnerable como el concepto de “éxito” que se consideró en un inicio» [...]
[...] mejor modelo de negocio no es aquel que más crecimiento proporciona, sino aquel que más fácil y rápidamente genera beneficios dentro de una sostenibilidad. [...]
[...] Decimotercer FCF: crear modelos de negocio que no dan beneficios rápidamente y de modo sostenible [...]
[...] ver con la forma de la idea, pero no sólo con eso. Por modelo de negocio me refiero a la combinación entre la idea y el modo de concebir el mundo de la empresa. Digamos que es cómo la forma de la idea se relaciona con los elementos que definen un negocio: proveedores, clientes, instalaciones, relaciones laborales, parte financiera, entorno… [...]
[...] La diferencia entre empresario y emprendedor [...]
[...] No me refiero a retirarse en el sentido de jubilarse, [...]
[...] ejemplo cuando la empresa va muy bien, en los que el emprendedor ha de plantearse si tiene que ser él quien continúe al frente del negocio. [...]
[...] emprendedor ha de plantearse si tiene que ser él quien continúe al frente del negocio. [...]
[...] sino en el sentido de que hay momentos, por ejemplo cuando la empresa va muy bien, en los que el emprendedor ha de plantearse si tiene que ser él quien continúe al frente del negocio. [...]
[...] cuando la empresa va muy bien, en los que el emprendedor ha de plantearse si tiene que ser él quien continúe al frente del negocio. [...]
[...] emprendedor es una persona que disfruta emprendiendo, es decir, creando cosas. El empresario es alguien a quien le apasiona generar crecimiento y, sobre todo, gestionar. [...]
[...] A mí me gusta mucho crear negocios, pero cuando éstos adquieren cierto tamaño me aburre gestionarlos. [...]
[...] cuando uno se dedica a lo que le gusta es cuando tiene más posibilidades de que le vayan bien las cosas [...]
[...] No estoy diciendo que todo emprendedor, al cabo de un tiempo, tenga que dejar la empresa que creó [...]
[...] Y ésta es la reflexión que tiene que hacer un emprendedor. Y si llega a la conclusión de que a partir de cierto momento es mejor dejar la gestión o la dirección del negocio que fundó en manos de un director general independiente, no ha de temblarle el pulso. [...]
[...] El emprendedor suele desarrollar una simbiosis con su negocio. Una especie de dependencia mal entendida. Su vida es su empresa, y si otro la gestiona, se queda sin vida [...]
[...] último FCF: querer seguir dirigiendo y mandando cuando uno ya no es el más indicado para llevar la empresa. [...]
[...] Decimocuarto FCF: ser emprendedor y no empresario, y no retirarse a tiempo. [...]
[...] Consejo final: tu enemigo eres tú mismo. El desconocimiento de tu propio desconocimiento es la fuente de todos los fracasos. Entra sólo a ganar, no a probar. Y es que, emprender, como vivir y amar, es sólo una cuestión de voluntad. [...]

[…] «Dentro de diez años, ¿qué es lo que más te molestará de mí?». [...]
[…] «No me hagas el amor, invéntalo para mí», [...]
[…] Alejandro, me parece perfecto que vivamos juntos, que tengamos hijos, compartir la intimidad, proyectos, incluso la rutina; pero no te prometo fidelidad, no puedo decirte que no habrá otro, porque el tiempo pasa, y las cosas suceden, buscándolas o sin buscarlas, y no sólo nos mueve la voluntad, también el deseo, no vivimos para un proyecto, porque lo inesperado ocurre, y no puedes cerrarte a ello salvo si estás dispuesto a ir aceptando que en tu vida pesen más las renuncias que las afirmaciones». [...]
[…] El consumo de productos de lujo se dispara en tiempos de crisis. [...]
[…] Ella le hablaba al oído y él sonreía, y también reía a veces con francas carcajadas, la miraba con ojos en los que, al menos en ese momento, había más diversión que deseo. [...]
[…] Envejecer nos afea, no hay vuelta de hoja, y me pregunto si será posible a pesar de todo mirarse con deseo; o si el deseo será sustituido por otro sentimiento que ahora no conozco o no identifico. [...]
[…] la gente que nos admira nos pone incómodos porque no reconoce nuestras debilidades; admirarnos es una manera de negar lo que en realidad somos. [...]
[…] Lo que necesitan es constancia, entrega, compromiso, y también deseo. [...]
[…] Para estar realmente vivo tienes que estar dispuesto a pagar un precio por lo que obtienes. [...]
[…] Si mientes, a la larga sales perdiendo. Te pierdes a ti mismo. [...]
[…] Su ascenso social ha sido una tarea de superación personal, no una persecución de la riqueza. [...]
[…] Todos somos conscientes de que no conocemos a los demás. Compartimos nuestra vida con extraños. Podemos vivir durante décadas con alguien y no saber qué siente de verdad cuando nos dice «te quiero» o cuando responde a nuestra pregunta con un «no estoy enfadada». [...]

[…] (Y me digo al mismo tiempo que somos pésimos jueces del momento presente, tal vez porque el presente no existe en realidad: todo es recuerdo, [...]
[…] «¿Usted lleva un diario, Antonio?» Le dije que no, que los diarios siempre me habían parecido ridículos, una vanidad o un anacronismo: la ficción de que nuestra vida importa. [...]
[…] «Luego me di cuenta de que nadie quiere escuchar historias heroicas, y en cambio a todo el mundo le gusta que le cuenten la desgracia ajena.» [...]
[…] «No importa», dijo él. «Quería verte. Quería ver a mi esposa.» [...]
[…] con un café negro como todo desayuno, [...]
[…] convencidos, como sólo pueden estarlo los amantes nuevos, de que decir lo que uno quiere es lo mismo que decir quién es. [...]
[…] de que decir lo que uno quiere es lo mismo que decir quién es. [...]
[…] Es el ruido de las cosas al caer desde la altura, un ruido interrumpido y por lo mismo eterno, un ruido que no termina nunca, que sigue sonando en mi cabeza desde esa tarde y no da señales de querer irse, que está para siempre suspendido en mi memoria, colgado en ella como una toalla de su percha. [...]
[…] Escobar fue muerto a tiros sobre un tejado de Medellín, [...]
[…] fingen serenidad y control cuando todo control se ha perdido ya y la serenidad es una gran impostura. [...]
[…] La experiencia, eso que llamamos experiencia, no es el inventario de nuestros dolores, sino la simpatía aprendida hacia los dolores ajenos. [...]
[…] llenando con palabras el silencio de la noche cálida, pero sin mirarnos nunca, como un cura y un pecador en el sacramento de la confesión. [...]
[…] Lo más triste que puede pasarle a una persona, tener recuerdos de mentira.» [...]
[…] Muerta del calor y llevando a un desconocido a ver el zoológico de un mafioso muerto.» [...]
[…] No hay manía más funesta, ni capricho más peligroso, que la especulación o la conjetura sobre los caminos que no tomamos. [...]
[…] porque la manera de ganar dinero es elocuente, nos define, nos estructura; [...]
[…] pues nadie que viva lo suficiente puede sorprenderse de que su biografía haya sido moldeada por eventos lejanos, por voluntades ajenas, con poca o ninguna participación de sus propias decisiones. [...]
[…] Recordar cansa, esto es algo que no nos enseñan, la memoria es una actividad agotadora, drena las energías y desgasta los músculos. [...]
[…] rozaba la piel de mi mano, y el roce me gustó y lo busqué de ahí en adelante. [...]
[…] sintió una de esas tristezas que toleramos porque aparecen en momentos felices y, [...]
[…] Tardó más de lo debido en descubrir por qué: a su manera, este hombre extrovertido y curioso, que la miraba con desfachatez y hablaba como si el mundo le debiera algo, le hacía pensar en Ricardo Laverde. [...]
[…] todos los ciudadanos fueran políticos pero ningún político quisiera hacer nada por los ciudadanos. [...]
[…] Veintiocho años, solterita y a la orden, las partes del cuerpo bien puestas todavía, y viviendo sola con mis abejas. [...]
[…] Yo estaba donde tenía que estar cuando tenía que estar, y fue un golpe de suerte. [...]
[…] Yo, sin mover los párpados, la miré desplomarse, / caer, cual bajo un casco un pétalo de rosa. [...]

[…] ¡El mundo cambia gracias a los inconformes, y las empresas también! [...]
[…] ¿Cómo se define que es mayor? Todo lo que cueste más que el deducible y esté cubierto en tu póliza (algunos padecimientos están excluidos). [...]
[…] “Ahorrar lo que sobre” es una mala estrategia por un pequeño detalle: nunca sobra. [...]
[…] “el crédito es un ahorro a la inversa”. [...]
[…] “En todos los países del mundo hay un hotel barato, dónde comer barato y un bus.” [...]
[…] “SIAB-Vida”, que es el Sistema de Información sobre Beneficiarios y Asegurados de Seguros de Vida, donde pueden saber qué seguros les dejaron, si llegaran a faltar. [...]
[…] a menos que tengan entre sus seguros uno de responsabilidad civil familiar, incluido en el de casa-habitación. [...]
[…] A veces confundimos generosidad, amor o romanticismo con precio y la verdad es que bien poquito tienen que ver. [...]
[…] ahorrar en automático al principio de la quincena [...]
[…] amarrarte las manitas y encontrar un instrumento de inversión automático que te descuente AL PRINCIPIO de la quincena; [...]
[…] basta con querer ser tú el que le saque el mejor provecho a tu dinero y tener ganas de aprender cómo hacerlo. [...]
[…] con qué régimen te vas a dar de alta en Hacienda para tu nueva actividad. [...]
[…] Conocer bien cómo gastas, controlar tu compritis aguditis y poner a trabajar tu dinero. [...]
[…] Dar la vuelta en el centro comercial con la familia, porque no se te ocurre nada qué hacer los domingos, o salir de compras por aburrimiento es un hábito que además de carito, llena la casa de chácharas. [...]
[…] De inicio, hay que entender que el crédito no es un aumento de sueldo. [...]
[…] De verdad siempre es más importante responderte: “¿Para qué estoy invirtiendo?”, que: “¿Cuánto gané hoy?” [...]
[…] debes pensar más en cuándo vas a usarlo que en el instrumento, llámese bolsa, fondo de deuda, divisas… [...]
[…] Dedicarle tiempo a investigar antes de hacer cualquier compra importante —es decir costosa o para algo de largo plazo— es básico para sacarle provecho y para no darnos de topes después. [...]
[…] defender tus derechos como usuario es también una manera de dejar de tirar dinero a la basura. [...]
[…] dejar en tu cuenta tu aumento de sueldo ÍNTEGRO desde el primer segundo que lo recibas. [...]
[…] Dejas de priorizar: como tienes más dinero, en lugar de ser más selectivo con lo que compras (como antes que pudieras), ¡te llevas todo y hasta andas cazando baratas para derrochar! [...]
[…] El artículo 176 tiene todas las “deducciones personales” que están permitidas y una de ellas es justamente las aportaciones para el retiro. [...]
[…] El crédito en México es más caro que en otras partes del mundo. [...]
[…] El dinero para emergencias es para emergencias. [...]
[…] El secretito era simplemente que él depositaba en su afore cada año un monto de hasta el tope de deducibilidad. [...]
[…] El significado de vivir dentro de nuestras posibilidades implica orden y planeación (quizá un poco de esfuerzo), no conformismo. [...]
[…] el teléfono es para acortar distancias, no para alargar conversaciones, [...]
[…] En algunos servicios te dicen que el contrato se tiene que quedar con el proveedor del mismo, insiste que te den una copia. [...]
[…] En teoría no deberías de endeudarte por montos que al mes sean mayores a 30% de tu sueldo, ya contando créditos de casa, coche, tarjeta de crédito, etcétera. [...]
[…] En todas las llamadas a servicios al cliente o a la instancia de conciliación anota la fecha, hora, quién te atendió y el número de reclamación. [...]
[…] Es así de sencillo: si no habías pensado comprarlo antes de verlo, al adquirirlo no estás ahorrando, si acaso estás gastando con descuento. [...]
[…] eso que no pagas de renta en realidad es como si lo debieras, ¿a quién?, pues a ti, [...]
[…] Espérate y págala en cash. [...]
[…] Finalmente el banco lo que quiere es que le pagues, no hacerte la vida imposible. Tenlo en mente. [...]
[…] Firmar con el corazón roto lo único que cambia es el balance en tu estado de cuenta, pero no en tu vida. [...]
[…] La Bolsa siempre es una opción DE LARGO PLAZO y si le vas a entrar tiene que ser con dinero que no vayas a tocar en un periodo de tres a cinco años y que no vayas a necesitar ni para emergencias (esa lana tiene que estar en algo más seguro). Repito: de tres a cinco años por lo menos. [...]
[…] La meta es convertir lo que ahorres en activos; es decir, cosas que produzcan dinero sin necesidad de trabajar. [...]
[…] Las inversiones pueden abarcar productos financieros, franquicias, negocios propios o en los que entramos como socios capitalistas, [...]
[…] Lee los contratos completitos y pide copia. Aunque te dé flojera o te tardes más en firmar y haya cola, léelo, te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. [...]
[…] libertad financiera, que es simplemente la capacidad de hacer con tu vida lo que quieras y tomar las decisiones que desees sin que dependa del dinero o te detengan las deudas. [...]
[…] lo importante no es el capital con que cuentas, sino cómo lo utilizas. [...]
[…] Lo más efectivo es separar el monto que nos hemos propuesto ahorrar en el instante en que recibimos la quincena, el bono, el aguinaldo, el reparto de utilidades o el pago por una deuda. Si no lo tenemos, ¿cómo lo gastamos? [...]
[…] lo que te gastas de más hoy en cosas que no te importan tanto, le roban dinero a aquellas que realmente quieres para tu futuro. [...]
[…] los ahorros sólo son ahorros cuando tenías una compra planeada y esperas a que la rebajen para hacerla, [...]
[…] no es un problema de sueldo sino de organización. [...]
[…] no hay que ajustar nuestros sueños a nuestras posibilidades sino al revés. [...]
[…] No sobreendeudarse. Es mala señal utilizar más de la mitad de las líneas de crédito que tienes disponibles. [...]
[…] No te olvides de los gastos “cíclicos” que se repiten a lo largo del año con cierta periodicidad como los cortes de pelo, lavadas de coche, membresías, pago de seguros trimestral, entre otros. [...]
[…] Nota:... [...]
[…] nuestra parte como consumidores: exigiendo que los productos y servicios cumplan con lo que prometieron, y en caso de que no, presentar quejas formales. [...]
[…] olvídate de tus bonos, aguinaldos o repartos de utilidades y hazte a la idea de que no los vas a tocar sino que los vas a destinar a abrir tu cuenta, ahorita, antes de que los recibas. [...]
[…] Otras opciones para reducir el costo de tu protección: [...]
[…] Para ahorrar sólo hay de dos sopas: Sopa 1. O le bajamos a los gastos. Sopa 2. O generamos ingresos extra. [...]
[…] Piensas que ahorrarás cuando tengas dinero para hacerlo… [...]
[…] Por eso la recomendación es ser totalero o de perdida pagar el doble del mínimo, lo que reduce dramáticamente el periodo que estarás endeudado. [...]
[…] Registro de Contratos de Adhesión [...]
[…] Saber comprar implica comparar precios, calidades, condiciones y obtener el mejor producto o servicio disponible con nuestro presupuesto. [...]
[…] si antes de verlo podías vivir sin él, entonces es que lo quieres, no que lo necesitas. [...]
[…] si de verdad quieres cumplir tus metas debes empezar por ponerle números y fechas. [...]
[…] Si debes ir a la delegación, espera a tu agente. [...]
[…] si estás en una afore patito, al no averiguar cómo funciona, ellos te cobran por darte menores rendimientos que a tu vecino; [...]
[…] si firmas y firmas te vuelves un cliente “más riesgoso” y “más riesgo = tasas más caras”, para compensar el aumento en las posibilidades de que dejes de pagar. [...]
[…] si tú no le avisaste a tu familia que tenías un seguro de vida y éstos no lo cobran, tu dinero se puede quedar por años en las arcas de la aseguradora. [...]
[…] Sólo necesitas saber un poco más sobre lo que hace cada institución o lo que ofrece cada producto, [...]
[…] Tener un “cómplice” para nuestros propósitos y darle el permiso de que nos regañe cuando no los estamos cumpliendo puede ser muy efectivo. [...]
[…] Tengamos o no la vena de comerciantes, todos debemos ser inversionistas. [...]
[…] Tip para evitar latosas llamadas publicitarias [...]
[…] Total que para gastar cualquier pretexto relacionado con compensar algo que anda mal en la vida es bueno. [...]
[…] Un buen número de seguros se queda sin cobrar porque los titulares no les informan a sus familiares que los compraron. [...]
[…] un fondo de deuda que da entre 3% y 4% de rendimiento anual, que no es nada para escribir a casa, pero es el costo de tener el dinero disponible para cualquier eventualidad. [...]
[…] Un fondo de inversión junta el dinero de muchos pequeños o medianos inversionistas y con eso compran instrumentos que individualmente no podrían. [...]
[…] Una manera más barata y menos latosa es hacer un “cochinito” para guardar el dinero que puedes necesitar para superar un evento inesperado. [...]
[…] visualizas el ahorro como un sacrificio, [...]
[…] vivir dentro de nuestras posibilidades para tener estabilidad y tranquilidad, es un principio que no pasa de moda en finanzas personales. [...]

[…] (Gracias al empleo de la criptografía asimétrica, la llave privada no puede ser deducida de la firma que de ella deriva). [...]
[…] ¿cuántas razones a favor de Bitcoin tienen que acumularse para que el dinero de curso forzoso pase a la historia? [...]
[…] “Bitcoin le hará a los grandes bancos lo que el e-mail le ha hecho al Servicio Postal, y lo que BitTorrent le ha hecho al copyright.” [...]
[…] alterar el valor del dinero es un acto de puro robo, latrocinio o apropiación indebida. [...]
[…] Bitcoin es el patrón oro de Internet. [...]
[…] Cuando se trata de software de código abierto, lo que no se mata no sólo se hace más fuerte; también se multiplica, y se propaga, y se hace más confiable, más variado, más rápido, etc. etc. [...]
[…] Cuando supera las cinco confirmaciones por parte de la red, una transacción es considerada técnicamente irreversible. [...]
[…] De todas maneras, que Bitcoin aún no haya sido reconocido oficialmente como dinero no se debe al temor de los gobiernos, ni a la falta de jurisprudencia al respecto. Se debe a que los beneficiarios del sistema monetario vigente habitan una burbuja inflada por intelectuales que han prostituido su intelecto. Y como dentro de esa burbuja se respira mitología, no tienen ni la más remota idea de lo que Bitcoin significa para ellos. Están demasiado cómodos como para preguntarse cuál es el origen de su comodidad. [...]
[…] El software ideado por Nakamoto emplea la criptografía para proveer funciones de seguridad básicas, tales como la garantía de que los bitcoins sólo puedan ser gastados por su dueño, y nunca más de una vez. [...]
[…] Las Consecuencias económicas de la paz: [...]
[…] Los usuarios que desean preservar el anonimato suelen crear una nueva dirección para cada transacción. [...]
[…] máquinas dedicadas especialmente a la minería de bitcoins (rigs). [...]
[…] monedas, el funcionamiento de Bitcoin no depende de una institución central, sino de una base de datos distribuida. [...]
[…] Nota:Todo sistema es vulnerable, por tanto me reservo las ganas de usar #bitcoin [...]
[…] Para que un bloque sea generado cada diez minutos, el protocolo actualiza cada dos semanas la dificultad del problema que todos los nodos generadores están intentando resolver, ajustándola al poder computacional de toda la red. [...]
[…] Pero los atributos y los conocimientos que reúne Satoshi Nakamoto son tan extraordinarios, y tan raramente hallados en una misma persona, que algunos sugieren que Satoshi Nakamoto es en realidad un grupo de personas. [...]
[…] políticas monetarias que hoy llamamos keynesianas. [...]
[…] Quien crea que los algoritmos criptográficos empleados por Bitcoin – SHA256 y ECDSA [...]
[…] Una moneda voluntaria debe utilizar la razón y la persuasión para tener éxito. [...]
[…] una transferencia entre direcciones Bitcoin es varias veces más segura que una transferencia entre cuentas bancarias (sin contar el riesgo que implica la  forzosa intromisión de terceros en el sistema bancario). [...]
[…] Ya no hay guerras ni dictaduras, dado que éstas no pueden existir sin la facultad de robarle a la gente el fruto de su trabajo. [...]

[…] ¿Y cómo reduces los triglicéridos? reduciendo la ingesta de carbohidratos refinados, azúcar y fructosa. [...]
[…] “Cuando un hombre no tiene nada de comer, ayunar es lo más razonable que puede hacer”.- Buddha [...]
[…] “el fallo no es de las personas, sino de los tratamientos empleados“. [...]
[…] “la mayoría de estudios bien diseñados demuestran una posible relación entre el pan blanco y un exceso de grasa abdominal“. [...]
[…] Al reducirse drásticamente el nivel de glucosa, por las posteriores liberaciones de insulina, se genera esa sensación de hambre y falta de energía constante [...]
[…] alargar los períodos de ayuno es beneficioso para la quema de grasa. [...]
[…] aprovecho para decirte que el desayuno tradicional (café con leche, jugo de naranja y tostadas/panecillos/muffins/croissants…) no te ayudará para nada a perder peso o ganar músculo. [...]
[…] Basar tu alimentación en comida de verdad, no industrial, lo más parecida posible a la que comimos durante millones de años, donde evolucionó nuestro sistema de regulación de energía, y comiendo hasta la saciedad. [...]
[…] Bebe muchos líquidos durante el ayuno, principalmente agua pero está permitido el té e [...]
[…] calorías totales consumidas y el control de la insulina [...]
[…] Come comida real, comida que nuestros antepasados, 10.000 años atrás, habrían reconocido como comida. [...]
[…] Como decía antes, más que un peso concreto, este sistema controla principalmente la cantidad de grasa que almacenas, y por tanto recibe el nombre de adipostato. [...]
[…] Cualquier sustancia que genere una estimulación mental (por sutil que sea), tiene riesgo de causar dependencia. [...]
[…] Cuando comes produces insulina para almacenar el exceso de glucosa. Cuando ayunas produces glucagón para liberar glucosa almacenada.  [...]
[…] De la misma manera, si modificas la energía que le das o la que le exiges al cuerpo, tu termostato hace que se ajusten otros factores que influyen en tu peso. [...]
[…] El arroz integral empeora la absorción de la proteína y el balance de nitrógeno respecto al arroz blanco (estudio, estudio [...]
[…] El ayuno tiene un efecto liberador. Cuando decimos que tenemos hambre, en general es mentira. Gran parte de la sociedad moderna no ha tenido nunca hambre, hambre de verdad, como la que experimentaban nuestros antepasados. Lo que llamamos hambre hoy día es realmente una respuesta aprendida, [...]
[…] el factor dietético que mejor correlacionaba con enfermedades coronarias era el azúcar, y no la grasa [...]
[…] El hambre que sientes es en realidad un ‘comportamiento adquirido’. [...]
[…] El hipotálamo responde a esta información con múltiples herramientas, siendo las más relevantes el apetito y el gasto energético. Cuando la leptina le indica que las reservas están bajando, responde con latigazos de hambre (para motivarte a buscar comida) y con la reducción del metabolismo para conservar energía (menos ganas de moverse, menor temperatura corporal, etc.), hasta que recupera un nivel de grasa con el que se siente ‘tranquilo’. [...]
[…] El problema es que el “subidón” de azúcar generado por el desayuno, libera una alta cantidad de insulina, que de manera rápida elimina la glucosa de tu flujo sanguíneo, empujándola hacia tu hígado y músculos, que seguramente tenían ya suficiente glucógeno, por lo que buena parte de esa glucosa se acaba almacenando en forma de grasa. [...]
[…] El problema es que luchar contra el hambre de manera constante es una batalla perdida. [...]
[…] El regulador de la “política energética” de nuestro cuerpo es el hipotálamo, y lo que nos dicen muchos estudios científicos es que tiene su propia idea de cuál es el “peso ideal” (que no suele coincidir con la tuya). [...]
[…] En la batalla entre el hambre y la voluntad, el hambre gana. Siempre.  Cualquier enfoque que se base principalmente en reducir calorías sin controlar el hambre está destinado al fracaso. [...]
[…] Escoge arroz blanco de grano largo (como basmati o doongara), que en general tiene un índice glucémico bajo y muchos menos antinutrientes que el arroz integral. [...]
[…] especialmente baja en carbohidratos, para evitar acumular grasa durante la noche. [...]
[…] Fíjate en la etiqueta. Si el primer ingrediente no es “harina integral”, no es pan integral. [...]
[…] Hugh Jackman utilizó este enfoque para convertirse en Lobezno, comiendo de 10am a 6pm. No le fue mal. [...]
[…] inyectar glucosa en medio del ejercicio inhibe la quema de grasa. Y [...]
[…] Joseph Goebbels, que una mentira repetida miles de veces se convierte en realidad. [...]
[…] La ausencia de enfermedad no es sinónimo de buena salud, al igual que no estar gordo es diferente a tener un cuerpo ágil y atractivo. [...]
[…] La conclusión es que disminuir el consumo de pan blanco (no integral) reduce el peso y la grasa abdominal. [...]
[…] La excepción a esto puede ser el impacto en largas sesiones de cardio, como un maratón o triatlón, donde efectivamente puede haber efectos negativos en tu desempeño si las realizas en ayunas; en cualquier caso no recomendamos largas sesiones de cardio. [...]
[…] la fibra es un elemento importante para la salud humana, tanto por su efecto saciante como para mejorar nuestra flora intestinal, pero la fibra de vegetales, frutas y legumbres es más importante que la procedente de los cereales. [...]
[…] La industria sabe que cuanta más azúcar utiliza más aumentan las ventas, de ahí que haga todo lo posible por seguir utilizando cantidades ingentes, pero dándole múltiples nombres para hacerla menos visible ante los ojos incautos del consumidor medio: fructosa, dextrosa, glucosa, lactosa, galactosa (casi cualquier cosa terminada en -osa es azúcar), maltodextrina, melaza, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, azúcar pulverizada, maíz dulce, azúcar invertida,  jarabe de arce, almíbar, jugo de caña… cualquiera de estos nombres es equivalente a azúcar (o peor). [...]
[…] La palabra chocolate procede de xocolātl, término usado por los Nahuas, y traducible como “agua amarga”. [...]
[…] La sensación fuerte de hambre dura sólo unos pocos minutos y desaparece; si vences el hambre, este hambre ficticio, te haces más fuerte y mejora tu capacidad de autocontrol [...]
[…] Las personas que consumían sólo 10% de proteína ingerían más calorías y manifestaban mayor hambre. [...]
[…] Lo que yo propongo es que comas “comida”, de la forma más parecida a como se encuentra en la naturaleza. [...]
[…] mantener la insulina constantemente elevada previene la quema de grasas, [...]
[…] mecanismos son múltiples: elevación de la insulina (estudio), baja saciedad (estudio), inflamación (estudio), adicción (estudio), daño intestinal (estudio [...]
[…] Mi recomendación es que cuando veas su sello de aprobación en algún producto, no lo compres. [...]
[…] no caigas en los timos del agua con oxígeno, agua penta o agua alcalina. Agua es agua, y dudo que podamos mejorar su fórmula (H2O), por mucho que lo intentemos. [...]
[…] no comas alimentos que hacen alguna alusión a la salud en el envase (hay excepciones, pero ya el hecho de tener un envase implica seguramente que es un alimento procesado poco saludable). [...]
[…] Nota:¿Esto aún sucede si mi siguiente actividad es hacer ejercicio? [...]
[…] Nuestros genes no sólo están preparados para estar tiempo sin comer, sino que lo esperan, [...]
[…] Nutrientes importantes como carnitina, creatina, carnosina, ALC, vitamina B12 y los ácidos grasos Omega 3 EPA y DHA sólo están presentes en productos animales, [...]
[…] pero nuestro organismo tiene muchas formas de alterar su gasto energético más allá de la actividad física voluntaria, que es la única variable en la que nos solemos centrar. [...]
[…] productos claramente dañinos como el azúcar, bollería, harinas refinadas, etc. (es decir, los carbohidratos malos [...]
[…] Si alguien es obeso es obvio que ha ingerido más calorías de las que ha gastado, pero de nuevo, repetir algo evidente no ayuda a resolver el problema. [...]
[…] Si comes 1.800 calorías al día y las divides en 6 ingestas, te quedan comidas de 300 calorías. Resultado: hambre constante. [...]
[…] Si comes comida “procesada” (alta en cereales, pastas, azúcares etc.), tu cuerpo no sabe muy bien cómo responder. Entran calorías pero no suficientes nutrientes, y el “termostato” que regula tu ciclo hambre-saciedad se descompensa. [...]
[…] Si comiste hace tres horas, estás en estado ‘alimentado’, tu cuerpo está todavía utilizando los nutrientes de la última comida. El hambre que sientes es en realidad un ‘comportamiento adquirido’. [...]
[…] Si necesitas más calorías procedentes del carbohidrato (por ejemplo después de entrenar), las harinas son probablemente la peor opción (solo superadas por el azúcar). [...]
[…] Si te cuesta dormir, tienes palpitaciones o ansiedad, sea cual sea el motivo, limitar el café puede ser una buena idea. [...]
[…] Si tu cuerpo se queda sin glucógeno, la fatiga es inmediata, y es razonable pensar que un aporte extra de carbohidrato ayude a postergar ese momento. ¿Pero necesitamos pagarlo a precio de oro? [...]
[…] Si tu cuerpo te pide más calorías (hambre) y gasta menos energía, debemos entender por qué hace eso. Y la única respuesta que puedes dar con el enfoque actual es “falta de voluntad”. [...]
[…] sí, las calorías importan. Pero si te alimentas con comida real, a la que nuestro cuerpo se ha adaptado durante millones de años, podrás autorregular más fácilmente tu ingesta y gasto de energía, a través de las hormonas involucradas, y no tendrás que contar calorías para mantener tu peso fácilmente. [...]
[…] sino que puede ser una buena manera de crearlo, siempre que realices ejercicios de resistencia durante los períodos de ayuno, claro está. [...]
[…] Son los períodos en los que ayunas donde ocurre la magia. [...]
[…] Tengamos también en cuenta que el zumo de naranja, a pesar de estar recomendado por muchos expertos, es poco saludable. Al eliminar toda la fibra de la fruta te puedes comer de golpe la fructosa equivalente a 3 naranjas sin mucho problema. Además, esa fructosa entra en tu sistema de golpe, al no disponer de la fibra que ralentiza su absorción. Pero incluso considerando esto, el zumo de naranja sale mejor parado ahora que cualquier cereal. [...]
[…] Una buena forma de asegurar esto, es que la comida no venga en un paquete, ni incluya una etiqueta nutricional. [...]

[…] ¿Y qué será de aquel que haga suyas las cosas buenas? –Esto ya puedo contestarlo más fácilmente: que será feliz. [...]
[…] Amor es, en consecuencia, el nombre para el deseo y la persecución de esa integridad. [...]
[…] Complacer en todo por obtener la virtud es, en efecto, absolutamente hermoso. [...]
[…] Dios 'inspira valor' en algunos héroes, lo proporciona Eros a los enamorados como algo nacido de sí mismo. [...]
[…] el camino que conduce a la ciudad es muy apropiado para hablar y escuchar mientras andamos. [...]
[…] Entonces, el amor es, en resumen, el deseo de poseer siempre el bien. [...]
[…] Estaría bien, Agatón, que la sabiduría fuera una cosa de tal naturaleza que, al ponernos en contacto unos con otros, fluyera de lo más lleno a lo más vacío de nosotros, como fluye el agua en las copas, a través de un hilo de lana, de la más llena a la más vacía. [...]
[…] La vista del entendimiento, ten por cierto, empieza a ver adecuadamente cuando la de los ojos comienza a perder su fuerza, [...]
[…] Lo que, en efecto, debe guiar durante toda su vida a los hombres que tengan la intención de vivir noblemente, esto, ni el parentesco, ni los honores, ni la riqueza, ni ninguna otra cosa son capaces de infundirlo tan bien como el amor. [...]
[…] los dioses honran por encima de todo el esfuerzo y el valor del amor! [...]
[…] los dioses valoran muchísimo ésta virtud en el amor, sin embargo, la admiran, elogian y recompensan más cuando el amado ama al amante, que cuando el amante al amado, ya que está poseído por un Dios. [...]
[…] no todo amor ni todo Eros es hermoso ni digno de ser alabado, sino el que nos conduce a amar bellamente. [...]
[…] nuestra raza sólo podría llegar a ser plenamente feliz si lleváramos el amor a su culminación y cada uno encontrara el amado que le pertenece retornando a su antigua naturaleza. [...]
[…] pérfido aquel amante vulgar que se enamora más del cuerpo que del alma, pues ni siquiera es estable, al no estar enamorado tampoco de una cosa estable, ya que tan pronto se marchita la flor del cuerpo del que estaba enamorado, ‘desaparece volando’, tras violar muchas palabras y promesas. En cambio el que está enamorado de un carácter que es bueno permanece firme a lo largo de toda su vida, al estar íntimamente unido a algo estable. [...]
[…] Pero sólo puede serlo de esta manera: por medio de la procreación, porque siempre deja otro ser nuevo en lugar del viejo. [...]
[…] piensas que es necesario hacer todo menos filosofar. [...]
[…] Pues el amor, Sócrates, no es amor de lo bello, como tú crees. –¿Pues qué es entonces? –Amor de la generación y procreación en lo bello. [...]
[…] Pues lo que se llama practicar existe porque el conocimiento sale de nosotros, ya que el olvido es la salida de un conocimiento, mientras que la práctica, por el contrario, al implantar un nuevo recuerdo en lugar del que se marcha, mantiene el conocimiento, hasta el punto de que parece que es el mismo. [...]
[…] Pues lo que uno no tiene o no conoce, ni puede dárselo ni enseñárselo a otro. [...]
[…] Pues sé muy bien que si te encontraras con unos pocos que consideraras sabios, te preocuparías más de ellos que de la masa. [...]
[…] se dice que es más hermoso amar a la vista que en secreto, y especialmente a los más nobles y mejores, aunque sean más feos que otros, y que, por otro lado, el estímulo al amante por parte de todos es extraordinario y no como si hiciera algo vergonzoso, al tiempo que considera hermoso si consigue su propósito y vergonzoso si no lo consigue. [...]
[…] tratándose de la verdad, te permito y te invito a decirla. [...]
[…] uno es el amor que reside en lo que está sano y otro el que reside en lo que está enfermo. [...]

[…] Imagina que alguien te ofrece 100 dólares por decirle no a tu paquete de galletas favorito. Ya no te parece tan irresistible, ¿verdad? [...]
[…] «con una fuerza de voluntad y una constitución física de hierro». [...]
[…] «No hagáis una predicción idealista de vuestra conducta, debe ser lo más realista posible». [...]
[…] 1. Cuando te den ganas de actuar en contra de tus intereses a largo plazo, redefine la elección como perderte la mejor recompensa posible a largo plazo por elegir la gratificación inmediata. 2. Imagínate que la recompensa a largo plazo ya es tuya. Imagínate disfrutando en el futuro de los frutos de tu autocontrol. 3. Después pregúntate: ¿estás dispuesto a perderla por cualquier placer pasajero que te esté tentando ahora? [...]
[…] A la evolución no le importa lo más mínimo nuestra felicidad, pero usa la promesa de alcanzarla para que sigamos esforzándonos para mantenernos vivos. [...]
[…] A veces nuestra mayor motivación no es lo que creemos o lo que pensamos que debería ser. Si estás intentando cambiar de conducta para complacer a alguien o ser la persona adecuada, procura encontrar otra «motivación» más fuerte. [...]
[…] al empezar el día dedica varios minutos a pensar en tus metas. [...]
[…] Algunas veces nos identificamos con la persona que quiere adelgazar, y otras con la que quiere comerse una galleta. Estas situaciones ponen a prueba nuestra fuerza de voluntad. [...]
[…] Aprender a lidiar mejor con el estrés es una de las cosas más importantes que puedes hacer para tener más fuerza de voluntad. [...]
[…] como la embriaguez, la falta de sueño o incluso las distracciones— inhiben la corteza prefrontal, [...]
[…] como si al estar bajo de energía, saliera la peor parte de uno. [...]
[…] Creo que la forma más eficaz para poder controlarte mejor es ver cómo y por qué pierdes el control. [...]
[…] Cualquier cosa que puedas hacer para crear una distancia entre ella, te ayudará a decirle no. [...]
[…] Cuando «nunca más» te parezca un reto insalvable, aplica la regla de los 10 minutos de retraso para empezar a tener más autocontrol. [...]
[…] Cuando conoces tus tentaciones, no tenerlas a la vista te ayuda a no claudicar. [...]
[…] Cuando descubras lo que más te motiva —lo que te da fuerza en los momentos que estás bajo de ánimo—, recuérdalo cuando más ganas tengas de rendirte. [...]
[…] Cuando deseamos el permiso para darnos un capricho, usamos cualquier vestigio de virtud para justificarlo. [...]
[…] Cuando desees cambiar de conducta, intenta reducir su variabilidad y no la propia conducta. [...]
[…] Cuando el cerebro compara la galleta para la que debe esperar 10 minutos con una recompensa a largo plazo, como adelgazar, ya no se decanta tanto por la recompensa más cercana. [...]
[…] Cuando intentes hacer un gran cambio o romper un viejo hábito, busca una forma pequeña de practicar el autocontrol que te fortalezca la fuerza de voluntad sin agobiarte demasiado. [...]
[…] cuanto más intentas apartar un pensamiento de la mente, más intenta aflorar a la conciencia. [...]
[…] Deberás elegir las batallas de tu fuerza de voluntad sabiamente. [...]
[…] Deja el despertador en la otra punta de la habitación para que tengas que levantarte de la cama para pararlo. [...]
[…] Dormir menos de lo necesario te hace vulnerable al estrés, los antojos y las tentaciones. [...]
[…] El autoconocimiento —sobre todo saber cómo la voluntad nos falla— es la base del autocontrol. [...]
[…] El cerebro deja de planear el futuro o de analizar el pasado para tomarse un descanso. [...]
[…] el cerebro, además de desear proteger tu vida, quiere proteger tu estado de ánimo. Por eso, cuando estás estresado tu mente te señala cosas que crees que te harán feliz. [...]
[…] el deseo no es bueno ni malo, lo importante es adónde dejamos que nos lleve y si tenemos o no la sabiduría para saber cuándo seguirlo. [...]
[…] El deseo no siempre nos hace sentir bien, a veces nos hace sufrir. Porque la función principal de la dopamina no es hacernos felices, sino perseguir la felicidad. [...]
[…] El estrés genera deseos y hace que al cerebro le atraigan más las tentaciones. [...]
[…] el profundo deseo de convencernos de que aquello que queremos no es tan malo después de todo. [...]
[…] El progreso es bueno, y progresar en nuestros objetivos nos hace sentir bien. [...]
[…] el rebote es más psicológico que fisiológico. Cuanto más intentamos no comer algo, más se preocupa nuestra mente por ello. [...]
[…] Este instinto se llama respuesta de estrés de lucha o huida. [...]
[…] Intentar reprimir la ansiedad también es contraproducente. [...]
[…] La actividad física de menor intensidad, como caminar, produce efectos inmediatos más fuertes que la de alta intensidad. [...]
[…] La fuerza de voluntad consiste en dominar los tres poderes (o posibilidades) de lo haré, no lo haré y quiero para alcanzar tus objetivos (y no meterte en problemas). [...]
[…] la glucosa del torrente sanguíneo para prevenir un subidón del azúcar. Con lo que uno se queda con menos energía y autocontrol, [...]
[…] La mejor forma de cambiar es encontrar gente que comparta la conducta a la que aspiras. [...]
[…] La promesa de recompensa no nos garantiza la felicidad, pero la falta de la promesa de recompensa sí que garantiza la infelicidad. [...]
[…] La realidad es que las exigencias de la vida cotidiana nos acaban agotando la fuerza de voluntad, y que es absurdo desear poseer un autocontrol perfecto. [...]
[…] La respuesta de pausa y reflexión, al contrario de la respuesta de lucha o huida, no inhibe al cerebro. [...]
[…] las investigaciones demuestran que los que procuran ser conscientes de lo que comen, acaban controlando mejor la comida y sobrealimentándose menos. [...]
[…] Las investigaciones demuestran que prever cómo y dónde desearemos romper nuestra promesa aumenta las posibilidades de cumplirla. [...]
[…] Las investigaciones revelan que las personas que más fuerza de voluntad creen tener, son las más propensas a perder el control cuando se sienten tentadas. [...]
[…] las pequeñas acciones «ecológicas» reducen el sentimiento de culpa de los consumidores y de las empresas, dándoles permiso para comportarse de un modo mucho más dañino. [...]
[…] las personas demasiado optimistas que hacen dieta, son las menos proclives a adelgazar. [...]
[…] Las personas que controlan mejor su atención, emociones y acciones son mejores prácticamente en todos los sentidos. [...]
[…] las personas que están distraídas son más propensas a sucumbir a las tentaciones. [...]
[…] Las personas que meditan con asiduidad, aparte de mejorar en estos aspectos, con el paso del tiempo adquieren una voluntad de hierro. [...]
[…] las que reprimen sus pensamientos sobre la comida son las que menos se controlan al verla. [...]
[…] Lo que los demás quieren debe de ser bueno. Lo que los demás piensan debe de ser cierto. Si no nos hemos formado aún una opinión, decidimos confiar en la de la tribu. [...]
[…] los atletas extremos traspasan lo que al resto de nosotros nos parecen los límites físicos naturales del cuerpo. Estos atletas reconocen que la primera sensación de cansancio nunca es el límite real y, si están lo suficientemente motivados, pueden superarla. [...]
[…] los campos de la psicología, el marketing y la medicina demuestran que nuestras decisiones personales están muy condicionadas por lo que los demás piensan, quieren y hacen, y por lo que creemos que quieren que hagamos. [...]
[…] Los científicos han descubierto que la actividad física es lo más parecido a un medicamento milagroso para el autocontrol. [...]
[…] los neurocientíficos llaman ahora el sistema de recompensa. [...]
[…] Los psicólogos han demostrado que nos equivocamos al prever que tendremos mucho más tiempo libre en el futuro del que tenemos hoy. [...]
[…] Mantener una buena continuidad con el yo futuro nos anima a ser la mejor versión de nosotros mismos ahora. [...]
[…] meditar a diario durante ocho semanas, los participantes eran más conscientes en la vida cotidiana y que la materia gris se había incrementado en las respectivas áreas de sus cerebros. [...]
[…] No cojas las tarjetas de crédito cuando vayas de compras y lleva encima el dinero justo que quieras gastar. [...]
[…] No confundas una acción que apoya tu meta con la propia meta. No te zafas de ésta sólo por el hecho de hacer una cosa que la apoya. Observa si enorgullecerte por una acción positiva te hace olvidar tu meta. [...]
[…] no cuando es necesario y sí cuando la situación lo requiere, necesitas una tercera facultad: la capacidad de recordar lo que de verdad quieres. [...]
[…] no es bueno para tus metas a largo plazo. [...]
[…] Nos olvidamos de los retos de hoy, creyendo que en el futuro tendremos más tiempo y energía. [...]
[…] Nota:Se corta el texto de forma extraña aqui. [...]
[…] Oír que alguien ha hecho trampas en la [...]
[…] Para hacer un cambio duradero en nuestra vida, necesitamos identificarnos con la meta, y no con el fulgor de la aureola de portarnos bien. [...]
[…] Para poder controlarte tienes que estar motivado. Esto es la fuerza del «quiero». [...]
[…] Pero con demasiada frecuencia no usamos nuestro sofisticado cerebro para tomar las decisiones más estratégicas, sino para darnos permiso para actuar de un modo más irracional. [...]
[…] Por ejemplo, las guarderías que ponen una multa a los padres que llegan tarde a recoger a sus hijos, en realidad están aumentando esta conducta. Los padres creen entonces poder comprar el derecho a retrasarse y ya no se sienten culpables. Y como la mayoría preferimos pagar una pequeña multa para hacer lo que nos es más fácil, estos programas nos dan permiso para lavarnos olímpicamente las manos. [...]
[…] Querer sentirnos mejor es un mecanismo de supervivencia intrínseco a la naturaleza humana, como el instinto de huir del peligro. [...]
[…] Recordar el «porqué» funciona, ya que cambia cómo te sientes en cuanto a la recompensa de las tentaciones. [...]
[…] responde de manera asombrosa a las experiencias. Si le pides que ejecute cálculos matemáticos a diario, los hará con una creciente soltura. Si le pides que se preocupe, se volverá un experto en ello. Si le pides que se concentre, [...]
[…] sabía que cuando estaba estresada no podía confiar en sus impulsos. [...]
[…] Schelling creía que para alcanzar nuestros objetivos, debemos limitar nuestras opciones. A esto lo llamó pre-compromiso. [...]
[…] se sintió demasiado agotada como para seguir, recordó lo mucho que quería terminar la prueba y se imaginó a los espectadores vitoreándola en la meta. [...]
[…] sentía que podía darse el lujo de comer un poco más los días que hacía ejercicio. [...]
[…] sentirnos mal nos conducen a sucumbir a una tentación. [...]
[…] Si creemos que nos asegurará con más firmeza un lugar en la tribu que más queremos, puede que deseemos abandonar nuestros vicios y cultivar virtudes nuevas. [...]
[…] si esperamos fracasar en cada meta, nos rendiremos antes de empezar. Pero si usamos nuestras expectativas positivas para justificar nuestra inactividad presente, ni siquiera necesitaremos fijarnos metas. [...]
[…] si nunca tienes tiempo ni energía para un reto que te exige fuerza de voluntad, enfréntate a él en el momento del día en que más fuerte te sientas. [...]
[…] Si recordamos la rata de Olds y Milner presionando la palanquita, encontraremos la suficiente lucidez en los momentos de tentación para no creernos la gran mentira que nos cuenta el cerebro. [...]
[…] Si te dices que estás demasiado cansado o que no tienes tiempo para hacer ejercicio, empieza a verlo como algo que te aumenta la energía y la fuerza de voluntad en lugar de quitártelas. [...]
[…] Si tu cerebro y tu cuerpo necesitan hacer una pausa y cavilar, significa que estás ejercitando el músculo metafórico del autocontrol. [...]
[…] sin promesa de recompensa, estaremos desmotivados. [...]
[…] Tendemos a dar crédito a las dudas y la autocensura, pero escuchar esta voz en tu cabeza nunca te acerca más a tus metas. En su lugar, intenta adoptar el punto de vista de un mentor o buen amigo que cree en ti, quiere lo mejor para ti, y te anima cuando estás desalentado. [...]
[…] tienes que tomar una decisión: ceder al deseo, o encontrar la fuerza interior para controlarte. [...]
[…] Tomamos lo que queremos cuando queremos (ahora) y dejamos para mañana lo que no queremos afrontar hoy. [...]
[…] triunfar en una no significaba poder excederse en la otra. [...]
[…] Tu parte racional te fija un curso de acción para que lo sigas, pero tu parte que sufre tentaciones decide cambiar el curso en el último momento. [...]
[…] tus decisiones están motivadas por tus objetivos a largo plazo [...]
[…] Un estudio descubrió que jugando a un videojuego se liberaba tanta dopamina como si se tomaran anfetaminas, y este subidón de dopamina es lo que causa que los ordenadores y los videojuegos sean tan adictivos. [...]
[…] Un optimismo poco realista nos hace sentir bien en el momento, pero nos aboca a sentirnos mucho peor más tarde. La decisión de cambiar es la máxima gratificación instantánea que existe, nos hace sentir bien antes de haber hecho nada. [...]
[…] Un plan mejor es asegurarte de que el cuerpo esté bien alimentado con productos que te aportan una energía duradera. [...]
[…] Vivimos en un mundo de tecnología, anuncios y oportunidades a todas horas para hacernos estar deseando cosas constantemente que pocas veces nos satisfacen. [...]