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Blog Personal de Jose Luis Moreno 

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# 2024

Página de archivo para 2024 por Blog Personal de Jose Luis Moreno

[…] (Los niños… A veces son mucho más astutos que los atontados y pesados adultos.) [...]
[…] ¿HAY ALGO PEOR QUE UN CHICO QUE TE ODIE? Un chico que te quiera. [...]
[…] «Creo que se me da mejor dejar cosas atrás que robarlas.» [...]
[…] «He odiado las palabras y las he amado, y espero haber estado a su altura.» [...]
[…] Entonces, ¿se es cobarde por sentir miedo? ¿Se es cobarde por alegrarse de seguir vivo? [...]
[…] Era una mujer de gran valor en momentos difíciles. [...]
[…] Imagínate que tienes que sonreír después de recibir un bofetón. Y luego imagínate que tienes que hacerlo las veinticuatro horas del día. [...]
[…] Los necesitados intentan no detenerse nunca, como si ir de aquí para allá fuera a ayudarles. [...]
[…] Me maravilla lo que los humanos son capaces de hacer aunque estén llorando a lágrima viva, que sigan adelante, tambaleantes, tosiendo, rebuscando y hallando. [...]
[…] mensch se utiliza para censurar o humillar a la mujer. [...]
[…] No es que fuera el infierno, no, pero desde luego no era el cielo. [...]
[…] No puedes quedarte ahí sentado esperando que el nuevo mundo se adapte a ti, eres tú el que tiene que adaptarse… A pesar de los errores pasados. [...]
[…] No se había desprendido del libro. Se aferraba con desesperación a las palabras que le habían salvado la vida. [...]
[…] —Para nosotros, el enemigo no está al otro lado de la colina o en un lugar en concreto —se explicó—. Está por todas partes. [...]
[…] Qué lástima que los libros no puedan comerse. [...]
[…] Rudy le pasó el brazo por el hombro, como sólo lo hace el mejor amigo, y siguieron caminando. [...]
[…] Se la conocía como la mejor recolectora de palabras del lugar porque sabía lo indefensa que se encontraba una persona SIN palabras. [...]
[…] Ser bueno en algo era interesante. [...]
[…] Si a Hans Hubermann y a Erik Vandenburg los acabó uniendo la música, Max y Liesel lo estaban por la muda recopilación de palabras. [...]
[…] Sin embargo, día tras día conseguía estirarse y alisarse, indignado y agradecido. Destrozado, pero no hecho pedazos. [...]
[…] Solía decirle a Rosa que tal vez el dinero no les lloviera del cielo, pero al menos chispeaba de vez en cuando. [...]
[…] Todas las noches sin excepción había jaleo en la diminuta cocina. [...]
[…] Todo el mundo sabe que una bola de nieve en la cara es el comienzo perfecto de una amistad duradera. [...]
[…] Una niña de once años es muchas cosas, pero no tonta. [...]
[…] Una nueva savia, que tenía el poder de asustarlo y a la vez espolearlo, corría por sus venas: la de la victoria. [...] por

Momento donde el corazón me empieza a temblar.

No sé por qué me sucede esto cuando quiero hablar de ti.

Quizá la emoción, quizá el recuerdo que me queda de haberte visto nacer.

Todavía tengo en mente el sonido de tu primer grito, tus primeros gestos de auxilio,

de llanto y desesperación porque sin yo saber tu sentimiento, sabía que deseabas regresar a ese lugar tan tibio que mamá construyó para ti en 9 meses.

Este tiempo que has estado con nosotros, nos has hecho el tiempo volar.

Diario, tengo tantas ganas de estar a tu lado, mirarte cada amanecer y disfrutar minuto a minuto de tu hermosa sonrisa.

Te convertiste en mi persona favorita y cada momento lo haces especial, tan único y tan natural.

No tienes idea de lo que provocas en este mundo, pero te sale de maravilla.

Eres un torbellino de ternura, de intentos por descubrir lo que aún no conoces y quiero ser yo quien pueda mostrarte un sin fin de cosas.

Deseo tantas cosas bonitas para ti y me pregunto en quién te vas a convertir.

Mamá y yo tratamos de sacar la mejor versión de ti, y es que sin duda por el simple hecho de ser nuestro más grande tesoro, te lo mereces todo.

Ya te veo corriendo por los pasillos de la escuela, y queriendo comer el mundo a bocanadas.

Gracias al destino por mandarte conmigo.

Gracias por darle sentido a mi vida.

Gracias a ti, por ser mi hijo.