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Blog Personal de Jose Luis Moreno 

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Publicaciones con tipo Post por Blog Personal de Jose Luis Moreno

Hoy en clase escribí esto. Y me gustó.

[…] Soy muchos capítulos, unos más interesantes que otros.

De lo que escribo y no me gusta, lo arranco y lo vuelvo a escribir.

Soy un libro abierto; cualquiera puede acercarse y tratar de leerme.

No soy un libro para todos; algunos me entienden, otros no.

Soy un libro de muchos géneros: a veces de risa, a veces de terror, a veces bélico y a veces de amor.

Al fin y al cabo, soy un libro en proceso, una historia que aún no termino. […]

Hola, Noah. Vengo pensando en mi camino de regreso a casa desde la oficina, y la verdad, esta situación no me tiene nada bien.

El tiempo del tratamiento ha pasado y la medicina que te dimos, en parte, ha hecho su trabajo. Es cierto, ya no has tenido fiebre, pero tu estado de ánimo no mejora.

Esta semana estarás en casa; no podemos regresarte a la escuela porque algo en ti no está bien, y aún no sabemos qué es. Más tarde te llevaremos al doctor para que te revisen nuevamente. Mamá me hizo pensar, ¿habrán sido las palomitas que comiste un día antes del show de Plim Plim? No lo sé. Solo me torturo dándole vueltas a cosas que sé que no van a solucionar nada.

Me gustaría tener poderes mágicos para protegerte de todo. Pensé que ya habías aprendido a decir lo que te duele, pero ahora no estoy tan seguro. Te he preguntado si te duele algo y siempre me respondes que no.

¿Qué será eso que no te deja comer ni jugar como siempre? Yo estaría igual si no tuviera hambre o me sintiera lleno sin apetito. Le dije a mamá que algo tienes en tu pancita, que no deja de molestarte, aunque tal vez solo sean creencias mías.

Ojalá que esta próxima revisión nos dé mejores respuestas y que te receten una medicina que cure todos tus malestares. No te preocupes, mamá y yo estamos aquí cuidándote.

Te amo, flaquito.

Con cariño, ¡papá!

Hoy podría empezar a escribir de forma periódica, diaria, quizá. Se supone que lo tendría que hacer como una terapia muy personal, algo que me ayude a dejar todos mis pensamientos fuera de mi cabeza.

No todo me tiene estresado, la realidad es que me estreso por cosas que a veces no debería. ¿Por qué la gente no se estresa tanto?¿Será que sí, pero no lo externan?, no se les nota nada. Yo veo a la gente como si nada pasara por sus cabezas. Yo no me puedo ver por dentro, pero si pudiera hacerme diminuto y viajar por mi interior, me parece que vería algo que no me gustaría ver en este mundo.

Bestia de varias cabezas. No alcanzo a verlas bien, pero desde ya, veo al menos tres. Una está con el hocico espumoso, como rabia que no cesa. La otra veo que está moviendo en muchas direcciones, alocada y sin control. Con ira, más que por júbilo. De hecho, está tratando de atacar a la tercera que está allí, espectando a las dos con extraños comportamientos. ¿Ves?, ahorita ya me salí de allí y ahora me veo sentado esperando en esta sala. El doctor está a punto de llegar.

Dicen que no va a doler, la ocasión anterior no me mintieron. Fue una cirugía muy veloz, un par de movimientos con bisturí. No vi sangre, solo veía a un cirujano seguro y preciso en sus movimientos. La otra persona que ayudaba, solo se mostraba insegura de lo que hacía. Espero que en esta ocasión no me atienda ella.

Ya estoy tratando de regresar a la escena del terreno volcano, rojo y negro al mismo tiempo, se ve humo y fuego por detrás de esta bestia, que por la distancia que mantengo de ella te podría asegurar que tres metros al menos sí tiene de alto. He notado una piel acorazada. No es de tortuga, ni es liza, ni brilla, es más bien como de dragón, de dinosaurio, áspera y rugosa. Alcancé a ver un cuerpo pequeño si se ve respecto al volumen de su cuello y las masas cefálicas que son enormes.

La bestia posa desatada tratando de pedir ayuda, pero no lo hace, no puede, ruge y no se oye, y eso incrementa su ira por querer ir a mí y tragar a su víctima de un bocado.

Más allá no alcanzo a ver qué hay, pero sé que es algo que no quiero espectar. Si a estas alturas tuviera de la mano o solo a mi lado a alguien que no solo me empuje, sino que me controle el paso talvez, ya estaría avanzando más allá de la criatura asquerosa que de la nada llegó a verme con esos ojos grandes, negros y diabólicos.

Cierro los ojos y de nuevo estoy donde me veo anotando estas líneas. No sabía que podía viajar más de lo que pensaba. El cirujano está por llegar. Ya es hora. La intervención ya va a comenzar.

Hola Noahita. Qué días hemos tenido. El calor nos está ahogando. Tú estás que devoras las paletas de hielo. Se ve que te encantan. De hecho, te acabas las que te compramos solo a ti y terminas quitándonos las nuestras. Por cierto, ya no más paletas por un buen rato. Te has enfermado y ahora estamos pagando la consecuencia entre todos. Tú sufres de dolor y aguantas tomar tu medicina, y nosotros estamos con el pendiente de seguir cuidando que te mejores. Mamá te monitorea la temperatura todo el tiempo porque así debe ser. Se nota que te sube porque dejas de ser quien normalmente eres. Ya te lo he dicho. Ese alegre, bailador e inquieto niño que nos encanta ver.

Oye, cambiando de tema, ya noté varias cosas en tu forma de hablar. La gente ya lo percibe también. Con decir que ya te sabes el nombre de mamá y lo pronuncias muy clarito. También en varias ocasiones has llamado a tu tío con su nombre completo. Y te encanta jugar ‘veo veo’ porque a pesar de no saber pronunciar o decir las cosas, identificas perfectamente varias de ellas (reloj, avión, perro, carro, motocicleta, pájaro, árbol, y más), eres un niño muy inteligente y te lo digo a cada rato.

Deja te platico que ya eres más alto por centímetros, y eso se nota a leguas porque ya te estrellas en ocasiones en aquellos lugares en los que cabías de pie perfectamente, la mesa del comedor ya te hizo llorar, y alguno que otro juego infantil en los restaurantes también ya te dieron su primer encuentro. Pero, hasta eso que lo has tomado con mucho aprendizaje, porque resulta que una segunda vez no te ha ocurrido en esos lugares, te agachas cuando te acuerdas o cuando te decimos »¡cabeza! Noah, ¡cabeza!».

En la escuela parece que no hay algo fuera de lo normal, no pasa de una mordida a algún niño, pero eso está mal. Creen que sigo jugando rudo contigo, pero he tratado de ya no hacer que te muerdo de broma, ahora trato de remplazarlo por besitos. Y las veces que me has mordido, no le he dicho a mamá. Eso es un secreto de los dos. Y que ni diga nada tu mamá porque tu abuelo también guarda el secreto contigo. Lo sé, aunque no me lo hayas dicho. Yo los he visto, je, je, je. Somos hombres no payasos, y nos cuidaremos el secreto hasta siempre (o hasta que mamá lea esta carta).

Hablando de payasos, ¿qué tal ese concierto de Plim Plim?, te encanta verlo, y bailar una que otra canción de él. Al principio estabas un poco atónito, pero no duro mucho eso. Fueron pasados un par de canciones hasta que entendiste que era momento de bailar esas rolas que te gustan de él. Y a ratos te sentabas en mí mientras comías palomitas y disfrutabas del show.

Espero que nos des pronto la sorpresa a mamá y a mí de que te mejoras de tu gripa, y que por fin le ganaste nuevamente la batalla a ese bicho que de vez en cuando te ataca.

Espero escribirte pronto. Te amo mucho flaquito. ¡bye, bye!

Me había tragado la idea de que un mouse vertical ayudaba sobretodo a la postura de mí mano derecha.

Hace tiempo, recuerdo claramente que mí querida esposa me regaló amablemente un mouse. No, en realidad yo andaba fregando con qué quería algo así. Capricho, ya sabes. Un detalle más de mi inquieto sentido de poseer algo tecnológico, porque la verdad es que no todo lo necesito.

Yo que según digo que compro lo meramente necesario, y que según alardeo de comprar lo que realmente requiero y mírame. Ese día andaba rogando por querer un mouse vertical.

Pero pensándolo bien, no era ese el que yo quería. Recuerdo que el modelo que quise era el Logitech MX Master 3S, un mouse menos vertical. Sutilmente inclinado, quizá. No obstante, el bajo stock de ese anhelado modelo era nulo. Las tiendas decían que no lo tenían. Ah!, pero como andaba de chillón con qué quería un mouse, entonces sobresalió mi impaciencia de un niño grande y optó por aceptar el modelo Logitech MX Vertical.

MX Master 3S

MX Vertical

A la izquierda, lo que quería. A la derecha, lo que tengo.

Varias personas, poco conocedoras de estos artilugios, se les vuela la cabeza al ver el mouse que tengo, y más, al usarlo en caso de que deban hacerlo. Siempre termino conectando un mouse sencillo para aquellas ocasiones.

Todo se ve bien, parece que fluye bien, pero la triste realidad que me aqueja es que, curiosamente me provoca dolor en los huesos metacarpianos. Algo que supuse por mucho tiempo era algo normal, algo que según la mercadotecnia me dijo que no sucedería, al contrario, decían que era benéfico por la supuesta ergonomía de la posición natural de la mano sobre el mouse.

Véanse en las siguientes figuras de cómo te venden la idea de la ergonomía.

[Posturas de la mano sobre el mouse]

¿Será que la conexión neuronal entre mi cerebro y la posición incorrectamente adoptada del mouse, ya se forjó como posición correcta? Vaya que es un dilema que seguro no sabre, por ahora.

No sé realmente a qué se debe mi situación pero por largos periodos de uso me cansa el mouse MX Vertical, me fastidia. Sí, cierto que con tanto botón te facilita realizar tareas como abrir apps, deslizarte a izquierda y derecha, acelerar la velocidad del puntero, subir y bajar volumen de la computadora y bueno, la novedad es que con el software instalado, hasta macros puedes programarle. Eso ya se me hace avaricia, pero bueno, en gustos se rompen géneros.

Por ahora, es todo lo que tengo que decir. Si lo quieren comprar, háganlo. Pero espero que me hayan creído lo que ya dije.

Por cierto. El cansancio me dura un par de horas y hasta que me descansa la mano. Estoy pensando comprar un mouse tradicional y sin chiste. Tengo que usar la vieja confiable.

chao! 🖱️🤘

Hola flaco!. No preguntaré cómo te encuentras hoy porque sé que no andas del todo bien.

Últimamente, no eres quien eres normalmente. Ese niño travieso que grita, avienta, empuja, sube y baja, corre, va y viene por doquier.

Ayer nos reportaron en la escuela que Noah tuvo algunas popos frecuentes, que Noah no era Noah porque estaba muy pasivo. Y cómo no vas a estar pasivo si seguramente se te pegó un bicho.

La verdad es que al principio pensé que todo era un plan tuyo para no regresar a la escuela después de tan ricas vacaciones de semana santa. Decíamos, ‘seguro que es truco para no ir a la escuela‘, ‘le cayó de peso el regreso a clases‘, y una que otra tontería de adultos.

Pues cómo yo iba a creer que en tan semejante niño inocente habría posibilidad de un pensamiento así, cómo es que pudieras tú saber de engaños, mentiras, estrategias u otra cosa que te ayude a faltar a la guardería, si se ve que te encanta ir a ver a tus amigos.

Ayer visitamos al doctor y nos confirmó que tenías un maldito virus que se te coló quien sabe cómo. Cosa de niños. Ya lo entenderás. Todo se te pega. Según dicen, que ahora que eres pequeño, tendrás muchas enfermedades al año por el simple hecho de ir a la guardería. Espero que todo sea mentira.

Hoy tuvimos que dejarte por segunda vez en casa de los abuelos. A tí te gusta mucho estar con tu ‘abu’ y jugar ‘gol’ hasta que el cuerpo aguante.

Supongo que tenemos que esperar un par de días más para ver cómo regresa tu verdadero yo. Tu niño destrampado. Ese que día y noche pide ‘bluey’ y ‘plim plim’ sin parar. Ese que pasa lista a la familia en voz alta, ‘ana’, ‘nan’, ‘uri’, ‘papááá’, ‘mamááá’ y ‘noah’.

Ya te quiero ver gritar, jugar y andar al 100, nuevamente.

Por cierto, ya no vamos a jugar pesado ni a las mordidas porque de la escuela llegó una carta donde nos pide que juguemos bonito, con cariñitos y besos. Es muy difícil no jugar rudo contigo sí tú eres el que siempre empieza, y tú mamá me regaña porque dice que soy yo el adulto. Te pasas, flaco.

Bueno, bueno. Es hora de descansar.

Con cariño. ¡Papááá! ¡roaaaaaaar!.

Ahora me encuentro atorado, necesito ordenar todas las ideas que me vuelan en la cabeza.

Quizá mi problema radica en que quiero tener todo ordenado y a veces eso me distrae de lo que realmente debo de estar haciendo.

El día de ayer aventamos varias ideas güajiras para ver cuál pega en el proyecto, y es que nos dijeron que nos imagináramos cualquier cosa alcanzable y de verdad es que, lo que propuse ayer no lo veo tan descabellado.

No sé bien como lo haga la gente normal. Escribe a papel, lo hace en su computadora, lo deja en su cabeza y después lo anota, o lo hace como la gente que he visto que se vuela rayando un pizarrón blanco.

Hace tiempo atrás yo hacía algo similar, rayaba pizarrones, pero creo que no me ayudaba en mucho, al contrario, solo me provocaba ansias de ver tanta cosa escrita en el pizarrón y notar con el paso del tiempo, que no podía completar las tareas.

Últimamente, he tratado de llevar una lista de tareas en google tasks, pero a veces también me satura, parece que sería más sencillo por el hecho de traerlo en el teléfono, pero en realidad siento que estoy haciendo listas de tareas dobles porque mientras estoy en las reuniones hago anotaciones, y después termino pasando las tareas que salieron de la reunión a mi teléfono, y pues eso me fastidia también.

Ahora compré una vil libreta negra sin sentido, he hecho algunas anotaciones allí, pero aun no tengo un sistema de categorización ni de marcado para reconocer rápidamente las tareas pendientes, asuntos relevantes, o lo que anoto.

Por ahora me estoy haciendo un lío en la cabeza, me parece que solo estoy haciendo esto para seguir procrastinando, pero a mí no me gusta hacer eso.

Creo que es momento de poner manos a la obra y tratar de dejarme ir con mis ideas, mi pluma y mi libreta.

Chao!. 💭

Siento dolor fuerte en la parte posterior y los costados de la cabeza. Estoy seguro de que esto no es parte de mi problema de hipertensión arterial, que últimamente he logrado controlar. Lo que sí puedo decir, es que este dolor se debe al estrés que tengo acumulado.

No es queja, solo trato de desahogar pensamientos. Últimamente en el trabajo me han asignado ciertas tareas, que a lo mejor sus repercusiones no se notan a corto plazo, porque son trabajos de análisis de datos.

Cuando me refiero a análisis, me refiero justamente a poner en duda las situaciones que con el paso del tiempo se han normalizado como parte de las condiciones actuales del servicio de transporte público que presta el metro de la Ciudad. Quizá esto, para algunas personas les es sencillo realizar. Y sí, es sencillo, lo complicado es hacer una buena y convincente narrativa de los hallazgos y después hacer propuestas y decir cómo ponerlas en marcha.

Hace un par de años supe que existen organismos internacionales que regulan los resultados que se deben de mostrar como KPI's para ponerlos en comparativa respecto a otros metros del mundo.

Se supone que el metro de la ciudad está comprometido en dar un servicio confiable y de calidad a los pasajeros de esta ciudad, el detalle es que no siempre se puede cumplir con eso por las diferentes condiciones en la que nos encontramos año con año.

Llevo varios días recolectando datos generando grandes bases de datos para poder llegar a lo que quiero, pero en búsqueda de curiosas revelaciones me encuentro con más intriga por descubrir otras cosas y es allí mi problema, me clavo tanto que no avanzo en algo que al final del día, se va a quedar en papel, en propuesta, en actos sin concebir, ¡qué va!, en simples intenciones.

A veces cuando uno hace análisis de datos cuesta trabajo defender la postura. Mi jefe es buena persona, pero tratar de conservar tu posición y defender tus hallazgos frente a él, no es cosa fácil. Y no solo porque sea tu jefe y se imponga, sino que la experiencia de mi jefe le da obviamente un panorama exponencialmente superior a lo que yo traigo en mente, y solo por eso tumba de inmediato mi percepción. Y no está mal. Me agrada aprender de él.

El deadline es mañana. Ya tengo avanzado el primer diagnóstico. Tengo curiosidad y me emociona saber qué resulta de este trabajo. ¿Me hará papilla el pensamiento de mi jefe o lograré darle lo necesario para que tome una buena decisión?

Por ahora dejo hasta aquí esta nota, porque como lo dije antes, ya estoy cansado. Ya estoy cansado, pero me gusta lo que hago.

Chao. ☕

Por ahora estoy sufriendo por la instalación del configurador Wally v3.0.1 y v3.0.2, para el caso, ninguna versión logra funcionar correctamente.

Mensaje como este en el momento de la instalación de la versión v.3.0.2

 

y si se me ocurre instalar la version v3.0.1 me arroja cosas como esta:

 

Vaya que esta siendo un lío instalar el software en mi computadora del trabajo.

😒

Necesito actualizar el firmwire del teclado. Ahora mis necesidades son otras. No me quedó de otras más que intentarlo con la laptop del trabajo. Esta tambien tiene Windows 10.

Curiosamente la pagina oficial me pide instalar algo como un keymapp. Por lo que entiendo es un software que permite configurar el teclado sin estar online.

Dicen que dios aprieta pero no ahorca. Lo intente por tercer ocasión en otra computadora utilizando el plugin de chrome y finalmente se logró el cometido...

Hola flaco.

Ya han pasado los días, meses, que sé yo, el tiempo va muy rápido.

Hoy te vi en fotos y videos y me doy cuenta de lo grande, inteligente, pero sobre todo lo intrépido que eres.

Dice tu abuela que tu mamá no era tan traviesa como lo eres tú. Y dice tu otra abuela, mi mamá, que no, que eres muy diferente a lo calmado que fui yo de pequeño. ¿Pero sabes una cosa?, me encanta que seas así.

Hace tiempo te escribí con la esperanza de ya verte andar corriendo y caminando en los pasillos de la escuela, y sí, ahora me vuelvo loco cada que te veo como todo un torbellino. De aquí para allá y de allá para acá en cada lugar que te paras.

Ahora traes dos cositas que me enternecen. Ya dices 'allí!', cada que te preguntamos por alguien de la familia o por tus juguetes y frutas de mentiras. Ya los identificas muy bien a tu modo. Y justo hace tres días me robaste nuevamente el corazón cuando te preguntamos ¿Qué tal está tu comida?, y nos respondes con un encanto que no sé bien como describir, tus ojos, mejillas y sonidos. No lo sé. Es una experiencia hermosa.

Por cierto, ya se te acaban las vacaciones en tu escuela.

Es hora de prepararnos porque el lunes regresas a clases para aprender más cosas. ¡¡Que emoción!!.

Con cariño, ¡¡Papááá!!